El acomplejado y el cobarde

Por Juan José Alonso LLera

«Contrata a los mejores y déjalos hacer lo que saben. Si no, contrata a los más baratos y que hagan lo que tú dices”.

Empecemos por lo básico:

Acomplejado. Coloquialmente se define como aquella persona que no se siente satisfecha con algunos aspectos de sí misma, los rechaza y entra en conflicto con ella misma. El complejo de inferioridad causa en la persona unos rasgos característicos que dificultan el completo desarrollo de su rutina diaria.

Aparece timidez excesiva, dificultad en la toma de decisiones, sentimientos de no validez, baja autoestima o necesidad de complacer a los demás. Así mero es uno de los dos a los que me referiré.

Cobarde. Pusilánime, sin valor ni espíritu para afrontar situaciones peligrosas o arriesgadas.

“No escribas de alguien de lo que no puedas decírselo a la cara”.

Pareciera que este artículo es una fábula o la típica relación de todos los días del Sr. López con su gabinete. Pero lo usaré como ejemplo para manifestar lo que veo en varias ocasiones y que la mayoría no revela por el temor a perder, pertenecer o evitar el “qué dirán”.

Efectivamente el buen Andrés (o Roberto, caso hipotético) es una persona acomplejada, resentida, a la cual no puedes contradecir, porque cuando siente que pierde el control o algo, o alguien lo supera, reacciona con bloqueo, rechazo o despido.

Por ejemplo, el gabinete lleno de cobardes (Alfredo, caso hipotético), pleno de lambiscones, prefieren conservar el cariño cortoplacista de Andy (que además los trata como instrumentos de su rencor) en vez de hacer las cosas correctas para México. (O para un organismo, caso hipotético). En fin, nos pasa a todos en algún momento, pero se vuelve problema cuando esta conducta del cobarde y el acomplejado es repetitiva y se lleva a la empresa, la casa, las organizaciones, los sindicatos, el matrimonio y el país.

Como ejemplo de cómo hacer las cosas bien, puedo poner el caso de Israel, que es el único país en el mundo en donde el ejército toma decisiones en campo, independientemente de cuales hayan sido las ordenes del general en la oficina. Donde además el ciudadano israelí creció con el ADN fortalecido, el cual incluye la “JUTZPA”, que es aquella manera interior de siempre ser echados para adelante y no dejarse intimidar por nadie y mucho menos por un jefe desequilibrado, que te acabas dando cuenta que su posición es temporal.

Desgraciadamente mi país está lleno de pusilánimes que por lo menos yo, NO quiero en mi vida y que algunos los debo administrar transitoriamente, pensando en sacrificar un bien menor, por uno mayor, pero nunca al revés, o sea quedar bien con alguien en el corto plazo en detrimento de una mejora importante que requiere el destino final de un proyecto.

Mexicanos y tijuanenses, aprovecho este mensaje para compartirles que debemos fajarnos y dejar de pensar siempre en el “quedar bien cortoplacista” a cambio de defender nuestras ideas y forjar un mejor futuro que incluya amistades reales y duraderas. Que nadie te intimide a cambio de una zanahoria, recuerda que el primer maíz siempre es para los pájaros, pero las águilas son que las mandan y transforman.

PD. Dedicado a los que eran y ya no son, a los que nunca fueron y a los que jamás serán.