Educación gratis

Por Maru Lozano

Este crecimiento desbordado de educarnos en línea ofrece alternativas increíbles.  ¿Han oído hablar de MOOC   (Massive online open courses)?  Si quieres, puedes seguir aprendiendo durante toda tu vida y ahora en muchas disciplinas y así ser competitivo.

Coursera por ejemplo, es una plataforma que sale  en abril de 2012.  Lo fundan dos profesores de Stanford poniendo un curso en línea para 400 personas, tal fue la respuesta de más de cien mil personas, que no imaginaron que hoy tendrían la friolera de 15 millones de usuarios y más de mil trescientos cursos.

Notemos que los primeros en estudiar en línea son los americanos y luego los de India, México ocupa el séptimo lugar en estudiar así.  Nada mal.  Estamos entonces ante una necesidad urgente de atender a los autodidactas disciplinados que no tienen tiempo de transportarse, dinero quizá, pero sí muchas ganas de recibir instrucción de calidad y sobre todo, certificada.

Los cursos eran casi todos en inglés y ahora hay en varios idiomas.  Este negocio está súper bien pensado porque Coursera ofrece la plataforma y los contenidos educativos son 130 universidades de 27 países.  México da aquí cursos por UNAM, entre otras  prestigiadas.

Los cursos son gratis, ¿cómo le hacen entonces?   Hay un certificado de 49 dólares al final del curso por si quieres tu documento.  Si solo deseas estudiar sin obtenerlo, pues es sin costo.

El crecimiento en educación superior  no se detiene y demanda una cobertura y calidad que ahora está al alcance de todos.   Entrarle y concluir es un reto individual que nos pone ahora ante una nueva manera de recibir educación continua.

Lo que todos queremos al tomar un curso, es que de verdad nos ayude a realizar nuestras labores, pero no queremos perder tiempo en cursos presenciales que aburren y solo rellenan la capacitación que debemos tener por STPS.

Los cursos nos ayudan a caminar al ritmo de la evolución constante y todos deberíamos proponernos actualizarnos y certificarnos de la manera que sea pero que nos ayude a trabajar donde estamos.

Nos motiva estudiar un curso cuando estamos seguros que mejoraremos lo que sabemos hacer y la manera presencial se pone celosa porque no emociona ni convence de repente.   Lo que sucede es que hay habilidades que sí requieren su desarrollo de manera práctica y presencial.  Pero la experiencia virtual puede ayudar en temas interactivos de adquisición del conocimiento y trabajo colaborativo.

Sería interesante que las sociedades intermedias que se dedican en parte a la Capacitación, lanzaran plataformas iniciales de cursos semi-presenciales para terminar con la práctica en presencia y conclusión del curso.

En las universidades nos quejamos que no contamos con gran cantidad de tecnología, pedir el cañón, las bocinas, etc.  se torna complicado, entonces también se podría llevar a cabo este tipo de educación y entrar de verdad a la era digital.

¿Hacia dónde vamos?  Hacia una educación de calidad en tanto la calidad de la persona se lo permita.  Evolucionaremos en tanto nos informemos de la cantidad de opciones que las plataformas educativas nos ofrecen desde algo sencillo como un tutorial, pasando por academias, hasta niveles avanzados que nos den títulos como de maestría; el caso es estudiar y aprender siempre.