Dos retratos realistas de cómo somos hoy

Por El Recomendador

1.- Reviviendo la Navidad,película mexicana con el acierto de retratar con exactitud qué es lo que festejan las mayorías mexicanas cuando dicen estar celebrando “la Navidad”. Está dirigida por Mark Alazraki y actuada por Mauricio Ochmann, Ana Brenda Contreras, María Rojo y Hernán del Riego.

Un mínimo recuento sociológico de las creencias, usos y costumbres de las mayorías mexicanas está reseñada con mucho acierto por esta película realista. Hay que reconocer que es un hecho de que las mayorías “juegan o fingen la navidad”.

La hacen en realidad consistir en una cena pantagruélica y de intercambio de regalos inútiles. Pero en realidad ni el papá ni la mamá ni los abuelos, hijos, sobrinos, nietos tienen ya una fe propiamente religiosa.

Cuando el abuelo pretende pronunciar una oración de acción de gracias por la cena, el pronunciamiento es unánime: —¡No mames! ¿Rezar? No, no finjas, ya nadie reza, ni nadie cree. Solamente repetimos ritos fingidos, porque ya prácticamente ninguno anda creyendo en Dios ni en la Sagrada Familia, ni en el Pesebre desvalido de quien nació y murió pobre y desnudo por toda la humanidad. ¡No, lo que celebramos ahora, casi todos, es una fiesta de familia ampliada que es, más que nada, una rutina repetitiva que un rito religioso!

Es significativo que el cumpleaños del protagonista coincida con el 25 de diciembre y acabe saliéndose con la suya llevando al centro de la fiesta a su yo individualista más ávido de caprichos, en medio de los cuales, intenta querer a los de la familia, aunque diste mucho de tenerles siquiera paciencia.

Al ser embrujado el malhumorado Chuy se despierta un año después y se da cuenta de que está condenado a repetir el día de Navidad, una y otra vez. Y hacerlo todo alrededor de su yo. Claro, luego viene la moralina: ¡Bueno, para que no se desbarate la fiesta y la familia, habría que tener más paciencia con todo mundo e integrar a la familia a todas las parejas gay: ser, inclusivo, qué caramba! Se trata de una reproducción de una película brasileña en la que el protagonista también aborrece, en realidad la nochebuena.

2.- Una madre perfecta (Une mère parfaite),filme/serie de nacionalidad belga, que tiene una peculiaridad que empieza a hacerse viral en muchas series de las plataformas principales y consiste en dejar la narración en manos de adolescentes que, como resultará obvio nos engendrarán un relato patas para arriba, en la que nadie entiende ya por qué ha de haber familias y cuál es el sentido de generaciones enteras de desastres familiares debidos a esa mentalidad adolescente.

Ponga usted a narrar a adolescentes y no habrá ni punto de partida ni punto de llegada para ninguna historia. Algún crítico describe muy bien lo que pasa: “se intenta una trama adictiva con cretinos como protagonistas”.