Dos minutos, dos intercepciones, sexta derrota

Por Dante Lazcano

Después de lo que viví en Houston cuando los New England Patriots hicieron, lo que todos consideramos imposible de conseguir, para ganar el Super Bowl, estaba convencido que había visto todo en el futbol americano en cualquier nivel.

Millones de palabras, litros de tinta, toneladas de papel, infinito tiempo aire se le dedicó a la hazaña que fue coronada en tiempo extra por Tom Brady, cosa que ya nadie podrá superar, quizá igualar y a ver.

Pero lo visto el domingo pasado cuando los Chargers, pues da lo mismo si son de Los Ángeles o de San Diego, en la pausa de los dos minutos hicieron lo que ni en juegos de nintendo se consigue: desaprovechar dos intercepciones para regalar un triunfo casi seguro para resumir que ese equipo siempre inventará una nueva manera de perder, vamos, siempre se redimirán.

Lo lamentable del asunto, además que se perdió, fue que el equipo demostró lo mal entrenado que está para situaciones cerradas, para el trabajo al detalle, pues simplemente es increíble que no fueran capaces de convertir un miserable primero y diez en dos posesiones que tuvieron dentro de la pausa de los dos minutos.

Y si ya se les olvidó le recuerdo que fueron dos, la primera cuando interceptaron a Blake Bortles a alta de dos minutos, luego “fomblearon” la bola, con 1:24 por jugarse, volvieron a interceptar y yo juraba que regresaban a casa con el triunfo y con la posibilidad más grande que nunca de aparecer en postemporada en calidad de comodines.

Pero no, la ofensiva no fue capaz de generar un primero y diez, desconozco y da lo mismo, si fue por cuestión de ejecución, concentración o rebeldía, pero lo que es un hecho es que perdieron el sexto juego y prácticamente se despidieron del 2017, aunque faltan siete juegos ya se les puso muy complicado el asunto.

Y si de complicaciones se trata, el panorama luce sombrío para los del rayo pues Philip Rivers, pasador de los electrizantes, está en duda porque está en protocolo de conmociones por un golpe que recibió, el cual yo digo que fue cuando tacleó y sembró de “pompis” a quien lo interceptó pues lo hizo con el casco por adelante.

De tal forma que ante Buffalo, equipo que pelea desesperadamente el sexto puesto de la siembra para el playoff, yo le sugeriría que ponga su dinero en las apuestas al equipo del norte de Nueva York y si me apuran igual y tampoco lo uniforman cuando choquen con Dallas en jueves de acción de gracias.

¿Es neta?

De verás que sigo perplejo, por no decirlo de otra manera, ¿es neto que en dos minutos o menos, no fueron capaces de generar un miserable primero y diez después que interceptaron dos veces?, o peor, de 15 veces que enfrentaron el tercer down sólo convirtieron tres en todo el juego?

Exactamente por eso han perdido 14 partidos tan sólo entre 2016 y 2017, en los que en el marcador fue por menos de un touchdown, lo peor del asunto es que esto seguirá por secula seculorum, o sea, por siempre.

Recuerden dónde lo leyeron

Hay tres opciones, Oklahoma, Oklahoma State o de “perdis” UCLA, insisto, fíjense dónde lo leyeron y en abril platicamos.

Mis dos centavos

Terminó la lucha.