¿Dónde pasarla?

Por Maru Lozano

Por Ya en diciembre y sus fiestas hermosas, solo que el estrés también se hace presente.  Tanto gasto, tanto compromiso y de repente tanto pleito.

 

Es una época en la que muchas familias rompen su rutina y eso acarrea conflictos sobre todo cuando decidir dónde pasarla es el dilema.

En ocasiones viajamos, si es el caso, planear una posada previa para celebrar con la familia pudiera ser una opción interesante o bien, esperar a la rosca de reyes como excelente pretexto también.

Si nos quedamos en la ciudad y el problema surge por querer estar con una familia y no ir con la otra, etc.   Podemos tomar 6 oportunidades buenísimas para celebrar.   Tenemos todo el 24 de diciembre y todo el 25 para dos desayunos o dos comidas o dos cenas.    No necesariamente tienes que ir tú con toda tu familia y sus caras largas, enséñalos a organizar algo en tu casa.

Puedes destinar uno de esos días para recibir a la familia o bien amigos y brindar.

En realidad es desgastante para la familia poner en formol nuestros ideales y costumbres y querer que permanezcan intactos por siempre.   Tomemos en cuenta que hemos formado o somos parte de otros círculos con los cuales también habremos de interactuar.

Es una temporada de frío y desolación cuando se ha perdido un ser querido, en este caso, no dejemos de socializar, el vínculo es lo único que nos mantendría fuertes.  Se puede asignar un espacio para recordarle, para hacer contacto y enseguida celebrar tal y como a esa persona le hubiera gustado en vida.

Llamar telefónicamente para fortalecer amistades y lazos familiares es el pretexto perfecto.   Recordemos que debemos estar presentes de alguna manera y contar así con la gente en cualquier momento.   Estas recargas de alegría y sorpresa son esenciales para todo ser humano.    Las redes sociales ayudan, sin embargo, escucharse es revitalizador.

¿Estrés por los regalos?  Con la situación como está, deberíamos todos aprender a reunirnos con ese propósito solamente, regalar a los niños y quizá promover un intercambio entre los adultos podría funcionar.

Reunirse con un objetivo inolvidable, por ejemplo, que cada familia o persona planee un número especial para presentar.  Se puede también fomentar hacer los regalos uno mismo, cocinar juntos, proyectar videos e imágenes familiares, karaoke, bailar, disfraces, etc.

Cuando se está solo, juntar soledades es buenísimo.   Abrir tu casa y reunir a la gente que está sin familia es increíble.   Personalmente te puedo compartir que mi familia vive lejos y experimento abrir mi casa y recibo gente que ni te imaginas.   Parejas que sus hijos viajan o tienen otros planes, gente que no salió y se quedó en la ciudad y les da pena ir a otro lugar.   Vienen a mi casa, cada quien coopera trayendo un platillo y he pasado unas temporadas excelentes en franca compañía y a gusto.

Si eres de los que se resfría en navidad, en este diciembre evítalo.   Esto solo pasa por tristeza o desazón y la medicina perfecta siempre será la gente.  Así que platica con los tuyos y pónganse de acuerdo para pasar la época de la mejor manera posible, felices y sintiéndose verdaderamente parte del recocijo y no de la presión decembrina.