Don Porfirio

Por Juan José Alonso Llera

“Chinguen a su madre, qué manera de legislar”

El morenista Muñoz Ledo olvidó apagar su micrófono, por lo que durante unos segundos se puede escuchar su molestia ante el proceso legislativo para la nueva Mesa Directiva

Desde que me empezó a interesar la política hace muchos años, siempre he admirado a los pocos y de verdad muy pocos políticos inteligentes que ha dado nuestro país. Para mí, Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega, con todo su historial y a sus 86 años sigue cumpliendo ese requisito. Recuerdo que hace como 20 años leí su libro: “Sumario de una izquierda republicana”, un texto difícil, denso, hasta aburrido para aquellos que le tienen asco a la política; desde aquel momento ya planteaba la refundación de un nuevo México y parecía que habiendo estado en varios partidos, de hecho, siendo presidente de algunos, lo iba a lograr. Lo recuerdo bien en el senado, siendo el único legislador de oposición por el PRD, le daba batalla a los otros 127. Hoy lo llamo Don Porfirio, porque Don es un vocablo muy usado protocolarmente para tener una expresión de respeto, cortesía, distinción social o cuando la persona es muy inteligente. O como me enseñaron en la escuela DON: De Origen Noble, no para rotular invitaciones en las bodas.

Tomo como ejemplo sus palabras de esta semana, donde el cuento se platica por si solo: “Nada le puedes quitar o dar a un hombre que está más cerca de la muerte, que ver cómo se pierde, en la mentira y en el autoritarismo, el sueño de una transformación en México”, palabras en la Permanente de la Cámara Baja, al impedirle hacer uso de la voz ante la presidenta (impuesta con trampas por el jefe máximo del país) de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). En medio de la actuación de la Guardia Nacional (GN) con los migrantes, el funcionario agregó:

“Hoy puedo decir que hemos dado un salto hacia atrás de 30 o 40 años, y lo puedo decir porque yo lo viví. Yo no me voy de Morena, Morena se sale de mi corazón”. Zassssssss.

“Genio y figura hasta la sepultura”. Muñoz Ledo se ha convertido en la piedra en el zapato para Morena y la 4T, no se puedo gobernar sin escuchar las críticas e ignorando la realidad, este sueño de esperanza se está transformando en una verdadera pesadilla llena de ocurrencias, evasiones, atropellos, humillaciones, chantajes y sobre todo pobres, pero muy pobres resultados. Por esto y muchas cosas más Don Porfi, a sus 86 años, se ha colocado como el crítico más incómodo del Gobierno mexicano.

Desgraciadamente, para bien o para mal se ha tenido que tragar sus palabras a la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia:

“Es el resultado de una gran lucha, con la que el país se enrumbó hacia una democracia plena“. “El comienzo de una nueva era, como ha habido otras en la historia de México, pero que viene a borrar más de dos decenios de fraude electoral y un país que se lanzó a la deriva desde el punto de vista de la corrupción, de la impunidad”, “Pase lo que pase, el país va a ser distinto, y para atrás no vuelve”. Yo no diría distinto, señalaría que es un refrito mal aderezado.

“Esperamos que el destino sea mejor, pero ya hay un cambio sustancial en la vida pública del país, una nueva mayoría, un gobierno decidido a hacer las cosas, y esperamos que, con éxito, pero de cualquier forma el país ha cambiado; para atrás ya no vuelve”.

Hoy rectifica: “Si no reducimos la corrupción esto va a ser un golpe muy fuerte a la esperanza de la gente”. Sin palabras. Don Porfi reconoce y se va a la banca.