Doble moral

Por Juan José Alonso Llera

En este mundo tan complejo y cada vez más lleno de compromisos, parece imposible ser “de una sola pieza”. Con esto me refiero a que muchas veces actuamos con un doble discurso, presionados por el ánimo de agradar o conseguir algo y cambiamos el concepto de amistad por simplemente administración de personas. Es un hecho que casi todos somos uno en lo público y otro muy diferente en lo privado, pero cuando lo llevamos al extremo, acabamos perdidos en el discurso o actuando con doble moral.

La doble moral es un criterio aplicado cuando a un individuo o institución se le acusa de ejercer una doble norma en el tratamiento dado a diferentes grupos de personas, es decir, que injustamente permiten más libertad de conducta a un sujeto que a otro. La doble moral es injusta porque viola el principio de justicia conocido como imparcialidad, el principio según el cual los mismos criterios se aplican a todas las personas sin parcialidad ni favoritismo.

Sin estar libre de pecado, quiero entrarle al tema poniendo dos ejemplos:  El senador Ismael Cabeza de Vaca que pidió disculpas luego de que  fuera sorprendido hablando de manera poco apropiada sobre una mujer en un chat personal de whatsApp en plena sesión.

¿Qué se juzgó aquí? ¿La incongruencia de pertenecer a un partido (PAN) que está en pro de los valores familiares, o la torpeza del senador porque lo cacharon?, en concreto no había culpa, es su celular personal y nadie tiene derecho de inmiscuirse en ello, pero por otro lado el doble discurso moralista del PAN entra en juego. Lo patético fue la disculpa simplista, obligatoria, abanderada por varias senadoras que lucían incomodas, seguramente pensando: “¿Por qué tenemos que estar en la foto justificando esta idiotez?”, en un acto totalmente incongruente con los valores tan cacareados.

Por otro lado el maestro del doble discurso, Manuel Velasco, gobernador y senador de Chiapas al mismo tiempo, que regaló diputados verdes a Morena y que hizo renunciar de su cargo a 50 mujeres (las manuelitas) para acomodar a sus lacayos, y todo esto planchado en el congreso dominado por los morenos.

Hoy más que nunca necesitamos contrapesos reales para balancear el súper poder lleno de dobles discursos de AMLO, pero, ¿quiénes serán?: ¿Los empresarios ya alineados? ¿La estructura llena de borregos? ¿Las instituciones débiles? ¿La oposición que ha demostrado ser experta en  doble moral?

Lo único que nos queda es organizar al pueblo para que se transforme en sociedad civil organizada, para tener un musculo social fuerte de verdad que pueda representar un contrapeso real al poder supremo de un grupo de iluminados.

Ya no tenemos tiempo, ni estomago para dobles discursos, necesitamos educarnos en la realidad, este país no va salir adelante con buenas intenciones o con palabras dulces y huecas, hay que ir más allá.

PD: Querido tijuanense, no te dejes engañar por el discurso simplista de “Confía, estamos cambiado Tijuana”, por alguien que nunca se ha ganado tu confianza y publica un informe de gobierno que parece carta a Santa Claus, mientras mi querida ciudad se deteriora todos los días por la gran incapacidad de ser gobernada por un grupo lleno de una doble moral insultante.

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