Discuten en mesa de análisis nombre y leyenda de Tijuana

Tijuana, B.C.- En el marco de la celebración del 125 aniversario de la fundación de Tijuana la reflexión histórica realizada con rigor se hace necesaria, la mesa de análisis Tijuana, entre la historia y la cultura popular celebrada en el Centro Cultural Tijuana (Cecut), convocó a historiadores y tijuanenses con ese fin.

 

José Gabriel Rivera Delgado Coordinador del Archivo Histórico de la Ciudad dio inicio a la conferencia con el tema La toponimia de Tijuana y señaló que no existe un acuerdo total en esta materia “se manejan muchas hipótesis en torno al origen de la palabra Tijuana, sin embargo, no se han puesto de acuerdo a 125 años de su fundación”.

Citó una investigación basada en un documento de 1716 en que se refiere un poblado conocido como San Andrés Tiguana, cercano a Loreto, e hizo mención del libro más fotocopiado de la historia de Tijuana Las leyendas de Sor Abeja, para pasar después la voz kumiai ticuan que destacó en escritos jesuitas fundadores de la misión de San Diego.

En el espíritu de Tijuana, entre la historia y la cultura popular Josué Beltrán Cortés, Coordinador del Museo de Historia de Tijuana, hizo una abundante reflexión de la leyenda negra de Tijuana, y apuntaló con datos concretos que ésta, tiene un origen antiespañol que los británicos desataron en la etapa colonial, aunque fue replicada en la etapa de la Ley Seca en E.U.

“No fueron los acontecimientos sino las versiones de estos, los que dieron origen de La leyenda negra, fueron interpretados y  construidos sobre la frontera por los extranjeros particularmente los estadounidenses, pero también por los mexicanos no fronterizos, por no decir los del centro del País, porque entraríamos en muchos conflictos”.

Fueron variados y complejos los temas que estos historiadores con la mediación de Carlos Alberto García Cortés, Coordinador de Colecciones, Registro y Conservación del Cecut,  hicieron sobre las nociones que se tienen de Tijuana, temas que merecen una historiografía adecuada y un abundante rigor académico coincidieron los ponentes.