Dios no está Muerto (God’s Not Dead)

Por El Recomendador

licjpa97@prodigy.net.mx

 

Película de origen cristiana pentecostal basada en el libro de Rice Broocks y la canción Like a Lion de Daniel Bashta. Dirigida por Harold Cronk con Shane Harper, Kevin Sorbo, David A.R. White, Willie Robertson, Korie Robertson y Dean Cain. Estrenada este año. En Netflix y otras distribuidoras.

Un estudiante cristiano pentecostal se inscribe a un curso de filosofía de Universidad impartido por el profesor Jeffrey Radisson (Kevin Sorbo) un ateo que exige que sus estudiantes firmen una declaración de que «Dios está muerto» para aspirar a una calificación aprobatoria, lo que constituye una clara violación a los derechos humanos.

Josh es el único estudiante de la clase que se niega a firmar y de esto resulta que  Radisson  le exige debatir el tema con él, frente a toda la clase, y acepta que sea el grupo el que dé el veredicto final de quién tiene la razón y gana el debate.

Se trata de una discusión muy actualizada en la que figuran los argumentos de ateos muy connotados de la actualidad. En especial Dawkins, Bertrand Russel, Chomski, Nietche y otros.

Se van contando incidencias extraordinarios de la vida de los personajes que muestran el sentido de la fe en Dios y cómo es entendido Dios por quienes somos creyentes en Jesucristo. La película presenta hechos conmovedores, aunque un tanto manipulados, como cuando el protagonista es llevado a un templo de apariencia cristiana católica y se utilizan argumentos validados también para el catolicismo.

Así se sitúa al Big Bang, o gran explosión como el empiezo de la expansión y diversificación de la materia que es finita. Se alude vagamente al descubridor de esta teoría, pero no se dice fue un sacerdote católico y, a la vez, es un gran científico.

La Sagrada Escritura es citada con propiedad en cuanto se refiere a la creación tanto para protestantes como para católicos.

A la escena un tanto engañosa de presentar a un cristiano pentecostal en un templo de apariencia católica, sigue el descubrimiento del origen del ateísmo del profesor y sus “razones” para odiar a Dios que, como se dice muy bien, no derivaban de una concepción filosófica sino de un recuerdo traumatizante.

Todo el argumento mezcla historias conmovedoras y, al final, todos los convertidos terminan cantando cantos pentecostales.

La película vale la pena por la actualidad de los argumentos esgrimidos en favor de que Dios vive. Todos los que confesamos  Jesús, como nuestro Salvador que murió y resucitó por cada uno de nosotros, vivimos en la presencia gozosa de Dios con nosotros.

La película termina, como es previsible, con el grupo de cantantes pentecostales Newsboys interpretando la canción God’s Not Dead (Dios no ha muerto) con el gozo de todos los convertidos.