Diálogo por consecuencia

Por Maru Lozano Carbonell

Así las palabras de la Directora en donde trabajo. Todos estamos muy enfocados en dar un premio o un castigo a nuestros hijos, y ¿el diálogo? ¡Nos lo saltamos! Si seguimos así, nuestros hijos crecerán bajo la influencia de la inteligencia artificial y de la ambigüedad.

Si nosotros dialogamos y establecemos entonces consecuencias, nuestros hijos -chiquitos y grandotes- podrían acolchonar su madurez, abriendo y expandiendo su experiencia de vida en sentido positivo.

Este terrible caso que encierra el “reto momo” donde los niños inocentemente están en sus dispositivos viendo videos y de repente, en medio de la caricatura, aparece una muñeca horrorosa con ojos saltones, les ordena hacer cosas como: usar tijeras y cortarse el cabello, deshacer juguetes, etc., bajo la amenaza de ir por la noche y asustarles.

Si están en juegos en línea, reciben el contacto de “momo” para ofrecerles un regalo especial a cambio de retos y ciertas acciones; mientras tanto, los niños y jóvenes ya le soltaron información personal en chat incluyendo domicilio particular.

Es cierto que los papás tenemos que trabajar y es fácil y apacigua saber que el hijo está en casa, aparentemente tranquilo, pero ¿con un dispositivo en sus manos?

Esos aparatos entran en el corazón y mente de nuestros niños y jóvenes. Si somos los adultos los que damos esto, también legalmente nuestro hijo es nuestra responsabilidad hasta los dieciocho años. Así que debemos conocer sus contraseñas de acceso e instalar un programa espía; los hay gratuitos, aunque yo invertiría pagando por uno bueno.

Los dispositivos deben usarse por tiempo limitado y en espacios abiertos y comunes de la casa y en la noche deberían retirarse de su poder.

Hay padres de familia que sienten que con ver el historial es suficiente, sin embargo, a través de un programa espía o spy software, se podría monitorear desde nuestros celulares lo que ellos hacen, dicen y reciben en conversaciones, se puede ver páginas que visitan y todas sus interacciones. Tenemos que aceptar que “conflictos” siempre existirán porque somos seres que nos relacionamos y debemos prevenir entablando franca comunicación a través la realidad que se vive. Ya no cambiemos “diálogo por consecuencia” por favor.

Bueno, es que ¡hasta a los adultos nos pasa! ¡Cuántos casos de engaños y extorsión no vivimos en redes! Pero lo que me tiene indignada es que se asuste a un niño con una imagen verdaderamente espantosa como la muñeca que circula por todo el internet incitando al daño. Retos como la ballena azul, momo y muchos más podrán aparecer, pero solo tendrían efecto en gente desprotegida.

Blindemos a nuestros hijos con ese candado de la supervisión. Aprendamos a bloquear contenidos, aprendamos a limitar el tiempo en pantalla, aprendamos a usar la tecnología al ritmo de ellos o lo lamentaremos después.

Definitivamente estamos en la era digital y equilibrar usando mejor la televisión (que es menos hackeable), hay que platicar con los hijos abiertamente de los peligros y la diversión que existe en lo que juegan y ven, por ejemplo, en Fortnite, Roblox, Youtube Kids, que son sensibles a insertar retos con susto, amenazas, o bien con promesas de recibir extraordinarias sorpresas, quebrantando la inocencia y tranquilidad de nuestros pequeños.

Dialoguemos con autoridad, es momento de informarnos y actualizarnos si queremos educar significativamente. ¿Qué sabes para guiar?