Despertó el ataque

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Se reanudó el futbol en México tras la breve pausa por la fecha FIFA y parecía que el conjunto de Tijuana se podría reencontrar con el triunfo, ya que no lograban obtener una victoria en liga desde aquel encuentro ante el equipo de Monterrey a finales de Febrero y se venía un rival que lucía accesible.

Y es que habiendo perdido su partido más reciente ante el mismo cuadro de Monterrey que fue derrotado por los Xolos hace un mes y con la gran ausencia de su capitán Rafael Márquez al haber regresado con una lesión tras su participación con selección mexicana, el conjunto de Atlas lucía como presa fácil para unos Xoloitzcuintles hambrientos y con ganas de ganar. Desafortunadamente, lo que pudo haber sido una noche inolvidable para el equipo tijuanense y su afición se tornó en una noche sombría en la cual sus mayores carencias salieron a relucir.

Por un lado, queda claro que la ausencia de Guido Rodríguez pesó más de lo que cualquiera pudo haber pensado. El mediocampista argentino se ha vuelto una pieza clave en el esquema de Miguel Herrera desde su contratación y es el principal encargado de darle balance al cuadro fronterizo, mismo balance que brilló por ausencia el pasado sábado en el estadio Jalisco. Junto con Joe Corona, quien desde su regreso a la institución canina ha encontrado regularidad dentro del parado táctico del ‘piojo’, Rodríguez ha sido el líder de la media tijuanense y es considerado uno de los contenciones más rentables de la liga mexicana. Por desgracia, su ausencia se debió a una expulsión rigorista en el partido anterior ante Santos, y ni su compatriota Jorge Ortiz fue capaz de manejar los hilos al nivel del 5 canino. Al haber regresado Corona tras cumplir con su sanción de un encuentro, pero sin Guido en media cancha el equipo de Xolos se vio dominado por un conjunto rojinegro lleno de juventud e ímpetu. Inclusive, esa misma inoperancia fue la que llevó a Ortiz a cometer una falta que le costaría la tarjeta roja al 71’, dejando a su equipo con 10 hombres y muy cerca de perder el partido. Y sí, la expulsión se podrá considerar injusta pero la ‘tradición’ de acumular una expulsión por partido empieza a perder su encanto. Es una forma muy grosera de tirar los encuentros a la basura.

Si hay algo rescatable de este enfrentamiento es el reencuentro de Avilés Hurtado con el gol. El ariete colombiano no estremecía las redes rivales desde hace más de un mes y su reaparición fue espectacular. Fue un gol de antología, y difícilmente exista una palabra adecuada para describir su verdadera grandeza o belleza. Además, se encargó de anotar el segundo tanto y sus goles fueron vitales en la obtención de un empate que se complicó al final. Es bueno saber que el goleador del equipo ha despertado y que el aliado de Milton Caraglio está de vuelta.

La ofensiva está de vuelta, pero falta que regrese todo lo demás.