Deseo ver algo nuevo

Por Chema Castro III

Los remakes siempre han sido algo común en el cine, incluso algunos son más apreciados que los originales, pero más seguido la reacción es “¿por qué?”, algo que sucede desde el inicio con “Deseo de matar” (“Death Wish”).

Ahora el turno es del director Eli Roth para “mejorar” algo preexistente, en este caso el filme de 1974, del mismo título, que tuvo a Charles Bronson en busca de revancha contra aquellos que asesinaron a su esposa.

Eso sigue en pie sólo que ahora Paul Kersey es un cirujano en vez de un arquitecto con experiencia militar y es Bruce Willis quien está al acecho de quienes asesinaron a su cónyuge (Elisabeth Shue) y dejaron en coma a su hija (Camila Morrone).

Y, en parte, creemos que Kersey puede lograr esa venganza porque es Willis, quien tiene una amplia experiencia en películas de acción, además de ser John “Yippee Ki Yay” McClane, pero ya tiene rato el actor en cámara lenta.

De hecho Willis se ha convertido en el rey del “direct to video”, aunque en estos nuevos tiempos sería directo a Netflix y, a lo mejor, por eso es la dupla perfecta con Roth, quien no es exactamente un imán de taquilla.

Aunque es el director más conocido del subgénero “torture porn”, al estar al mando de legendarias obras como “Hostel” y “The Green Inferno”, Roth tiene un estilo peculiar que tiene sus seguidores, y a lo mejor a ellos les guste esta versión de Death Wish.

Nos presenta un Chicago violento (obvio, sino no hubiese el crimen titular) y, al igual que en la original, una desconfianza en la efectividad del cuerpo policiaco y en los detectives, Kevin Raines (Dean Norris) y Leonore Jackson (Kimberly Elise), asignados al caso.

Para no olvidarnos que es más filme de Roth que de Willis, las escenas de violencia pudiesen considerarse para alguno como grotescas pero está incluso tímida en comparación con otras del menú del nativo de Newton, Massachusetts.

Además pudiese haber un contraste para el espectador dependiendo de cómo supo de la película porque uno de sus primeros tráileres la hace ver más cómica, al estilo de clásico Willis, que en otros comerciales donde se maneja un tono más serio, más cercano a lo que realmente es la película que tiene uno al frente.

Algo interesante es que los actos de Kersey se hacen populares gracias a YouTube y otras redes, pero se ve algo falso que no se pueda apreciar el rostro del héroe simplemente porque trae el gorro de su sudadera, y más porque esa posibilidad de ser un “vigilante” es descartada por los policías al decir que es privilegiado e incapaz de semejantes cosas. ¡Qué oportunos comentarios sociales!

El guion es cortesía de Joe Carnahan (“The Grey”), basado, al igual que la original, en la novela de Brian Garfield,  aunque se supo que después ayudaron Scott Alexander y Larry Karaszewski (“Ed Wood”, “The People vs. Larry Flynt”), y a lo mejor tantas manos afectaron el ritmo de la historia, porque si hay partes que parece fueran de otra parte.

Al final no es deplorable pero sí es importante que uno sepa a qué película va, para algunos con saber que es por Eli Roth ya sabemos qué es, pero otros podrían llevarse una sorpresa, y más si son quienes aprecian la original de Charles Bronson.

Death Wish

Título en español: Deseo de matar

Reparto: Bruce Willis, Vincent D’Onofrio, Elisabeth Shue, Camila Morrone, Dean Norris, Kimberly Elise, Wendy Crewson, Len Cariou, Beau Knapp, Jack Kesi

Director: Eli Roth

Guion: Joe Carnahan

Tiempo: 1:47

Género: Acción, Policiaca

Calificación: ** (de cinco)