Demanda familia de Anastasio a 12 agentes de EU

TIJUANA.- Ya pasó más del año de la muerte de Anastasio Hernández Rojas como consecuencia del excesivo uso de la fuerza por parte de agentes migratorios cuando lo deportaban por Puerta México y los responsables siguen sin sanción alguna. 

Buscando justicia, la familia del mexicano presentó este diez de agosto una segunda demanda contra doce elementos de las tres agencias de aplicación de leyes migratorias en Estados Unidos, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Patrulla Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ante la Corte Federal de San Diego.

Lo anterior fue confirmado por el representante legal de la familia de Anastasio, Eugene Iredale, quien detalló esta vez se denuncia a partir de 14 causas de acción, como la tortura mediante descargas eléctricas con “taser” en cinco ocasiones, violando así la cuarta y quinta enmienda de la Constitución de los Estados Unidos y del Derecho Internacional. 

“Murió en manos de los agentes y oficiales de Estados Unidos después de que se quejara del abuso físico por parte de un agente de la Patrulla Fronteriza; pidió atención médica, se negó a regresar a México sin una audiencia con un juez e imploró a los agentes que pararan sus golpes y brutalidad contra él”, especifica la denuncia.

En un documento enviado por Iredale, se detalla cómo fue detenido Hernández Rojas el 28 de mayo del 2011 junto a su hermano Pedro cerca de la malla fronteriza, y posteriomente llevado al centro de detenciones de la Patrulla Fronteriza “Barracks Five”, donde inició la confrontación entre autoridades y el migrante.

De acuerdo a indagatorias recientes,  el conflicto inició cuando un agente de la Patrulla Fronteriza ordenó a Anastasio tirar una botella de agua en la basura; el hombre de 42 años vació el líquido de la botella en lugar de tirarla directamente y esto fue tomado por el agente como un desacato, golpeó el bote de agua de la mano de Anastacio y éste le reclamó.

A partir de esto, el agente comenzó a golpearlo al grado de fracturarle el tobillo y aunque el detenido solicitó atención médica y una audiencia con un juez de inmigración, el supervisor del centro “Barracks Five” ordenó su deportación por lo que fue encaminado al puerto de entrada conocido como “Whiskey Two”, a unos pasos de Puerta México.

El documento relata cómo Anastasio Hernández fue sometido a golpes y arbitrariedades por parte de los agentes migratorios, quienes incluso decomisaron celulares y aparatos de video de civiles que, al pasar por ahí, fueron testigos del ataque y comenzaron a grabar el hecho, borrando así la evidencia.

“Los demandantes aseguran que tres supervisores atestiguaron los actos pero nunca intervinieron. De acuerdo con la demanda, Anastasio clamó por ayuda en repetidas ocasiones, diciendo en español por favor, para, no me lastimes, ayuda, por favor no”, precisa.

Después, un agente de la CBP separó a los agentes que golpeaban al mexicano y accionó su aparato de descargas eléctricas, un X-26 Taser, en el cuerpo de Anastasio, quien yacía en el suelo esposado, administrando descargas en repetidas ocasiones hasta que los agentes se percataron que dejó de respirar.

“Administrar cinco descargas de electricidad en separado, por lapsos de cinco a trece segundos cada uno, con el propósito de acallas a un hombre que estaba quejándose, pidiendo ayuda, encaja en la legal definición de tortura.

En este caso, dio como resultado su muerte”, declaró Eugene Iredale. Con estas nuevas declaraciones y un video que captó tres minutos de los alrededor de veinte que duró la intervención, la familia de Anastasio busca que los responsables compensen los daños causados por la muerte del mexicano, causada por homicidio, según los resultados otorgados por médicos forenses autorizados. 

Además, en la demanda se solicita la incorporación de una supervisión adecuada y prohibición del uso de la fuerza excesiva e injustificada en caso de que algún detenido se queje por el maltrato de los agentes.

Para que esta segunda demanda tenga un resultado certero, los abogados de la familia de Anastasio Hernández solicitaron a la población que ese 28 de mayo estuvo por la puerta entre San Ysidro y Tijuana, que en caso de haber grabado con sus celulares parte del ataque, lo hagan llegar de tal manera que sea utilizado como prueba contra los acusados.