Del talento humano y algo más: Plan de Reubicación Laboral

El quedar inesperadamente desempleado por la razón que haya sido, es indudablemente unos de los momentos de mayor ansiedad para un profesionista.

  Ya que la incertidumbre para hacer frente a los diversos compromisos financieros de corto y mediano plazo puede generar un nivel de ansiedad no visto anteriormente. Sin embargo un plan bien estructurado de reubicación laboral y de uso de recursos financieros puede ser la diferencia entre recuperar la estabilidad laboral al nivel que se tenía o trabajar en lo primero que se presente.

Se podría utilizar la analogía de quedar desempleado con la de estar perdido de manera repentina en una selva o en un lugar alejado de la civilización, donde no se sabe a ciencia cierta cuanto tiempo tomará ser rescatado.

Lo primero es mantener la calma para poder pensar de manera más clara. Posteriormente, hacer un inventario de los recursos que se tienen a la mano, elaborar un plan de su uso teniendo en cuenta que la utilización de estos mismos debe ser al mínimo posible para alargar su duración al máximo. Finalmente, elegir basado en la información a nuestro alcance, una dirección hacia donde avanzar y por el camino más adecuado.

Así también, un profesionista que sin haberlo planeado queda en situación de desempleo, lo primero que se debe mantener es la calma. Después de todo, los conocimientos y la experiencia obtenida no se pierden al quedar sin empleo y lo que es seguro: alguna empresa, en algún lugar, está buscando a alguien con un perfil como el del recién desempleado e incluso, esta compañía podría estar dispuesta a remunerar de manera competitiva a quien contrate. Lo importante es estar atento a la oportunidad para poderla detectar.

La primera acción de importancia para el profesionista en cuestión, es evaluar su situación financiera, detectar el gasto corriente y disminuirlo tanto como se pueda. Eliminar todos aquellos egresos que pudieran considerarse de momento un lujo y que realmente no son indispensables.

Un error frecuentemente observado en profesionistas que han sido indemnizados por la compañía que los empleaba, es tomarse algunas semanas libres antes de iniciar la con la búsqueda de un nuevo empleo. Esto es tan ilógico como estar perdido en el desierto y tomarse unos días de descanso antes de buscar una vía al poblado más cercano.

El estar desempleado no impide determinar qué tipo de función se quiere desempeñar y con qué tipo empresa, ya que esto llevará a pensar que situaciones o amistades pueden acercar a la oportunidad. Es decir, dará un rumbo y así poder elegir el camino que parezca el más adecuado.

Estar desempleado y en búsqueda de nuevo empleo no debe ser un secreto, al contrario, entre más amigos, conocidos o colegas sepan de su búsqueda, mayores serán la probabilidades de que alguien lo ponga al tanto de una posible oportunidad. Tratar de ocultar una situación así, sería como estar perdido y no querer hacer llamados de auxilio para ser rescatado.

Finalmente, recordar que una búsqueda de empleo es un proceso de tiempo completo donde la paciencia es clave