Del Talento Humano y algo más: El Éxodo de los “Milenios”

Mucho se ha insistido en distintos foros sobre el fenómeno de que tal vez de manera inédita, tres generaciones estén convergiendo en un mismo lugar de trabajo. 

En la cúpula se encuentran los Baby Boomers, de los cuales algunos de ellos no terminan de acostumbrarse a tantos cambios tan vertiginosos y prácticamente su mente está más puesta en la jubilación que en la adaptación. En la parte media está la Generación X y su ambición por avanzar e impaciencia por tomar las riendas del negocio. Y en el inicio de la pirámide organizacional se halla la Generación Y, que son aquellos que se integraron a la vida laboral profesional a partir de este milenio.

Una de las características de la Generación Y o también llamada Generación Milenio, es su rechazo total a la estabilidad laboral y a las escaleras organizacionales. No se ven a sí mismos trabajando por largos años para una misma compañía para eventualmente obtener un ascenso, tal como lo hicieran sus padres o sus abuelos.

Trabajar un par de años para una empresa, otro par para alguna otra, es solamente un medio para finalmente emprender algo que se apegue más a su visión y entendimiento del éxito. Esto pareciera ser el común denominador entre esta generación, independientemente de los “planes de carrera” que la empresa para cual laboran pudiera tener para ellos. Tal vez lo anterior sea una de las razones por las cuales se ha empezado a presenciar un éxodo de “Milenios”.

En una encuesta realizada en una muestra de poco más de 200 especialistas en capital humano de distintas industrias, arrojó que durante el último año dos de cada tres empleados que renuncian, cuentan con treinta años o menos de edad.

El ofrecer un mismo paquete de prestaciones a distintos grupos generacionales, está dejando ver que ya no es funcional ni efectivo. Cada generación tiene sus propias necesidades e intereses. Un trabajo flexible, capacitación de calidad y liderazgo bajo el esquema de Coaching, son los componentes que frecuentemente son requeridos por los jóvenes de hoy y de no encontrarlos, emigran a donde si los obtengan.

Anteriormente las empresas buscaban profesionistas leales que pudieran adaptar sus ambiciones a la visión organizacional y que se mantuvieran firmes en las buenas y en las malas. Hoy la Generación Y se mantiene firme mientras le convenga y el día que deje de ser así, simplemente cambia a un empleo donde pueda seguir construyendo su propia carrera de acuerdo a su propia visión.

Esta situación no es buena ni es mala, solo está sucediendo y pareciera que las compañías no terminan de entender que así como el siglo y el milenio han cambiado, también cambiaron las reglas, el esquema y hasta la misma concepción de ser exitoso.

Como en cualquier proceso evolutivo, el grupo que no logre adaptarse se extinguirá, ya sea por cansancio o por desistimiento. Sin embargo el problema no son “Los Milenios”, el problema es que se quiere seguir resolviendo situaciones del siglo XXI, con elementos del siglo XX.