Del oro y la maldición: IMAC

Por Guadalupe Rivemar

 

Las inconformidades ante  el proceder  de  las autoridades del  Instituto Municipal de Arte y Cultura, no cesan.  Todavía  se cuestionaba el  despido de los coordinadores de la Casa de la Cultura de Altamira y Playas, cuando  la renuncia del restaurador  Alejandro Loyo  al  Museo de Historia de Tijuana, seguida de una carta que publicó en redes sociales,  alertaron  a la comunidad  una vez más, ante lo que se considera un acto arbitrario y un atentado contra el patrimonio cultural de Tijuana: el desmantelamiento del  Museo de Historia para dar lugar a una exposición comercial  de la empresa  History Time, titulada:  “Tutankamon, el oro y la maldición”. 

De manera apresurada, casi de un día para otro, las piezas del  museo que tantos años  y esfuerzo tomaron  para concretarse, fueron retiradas y embodegadas para iniciar el montaje de alrededor de 200   reproducciones de piezas encontradas en la tumba de Tutankamon.  Esta y otra exposición titulada “El Miedo” se abrieron  prácticamente de manera simultánea, en el Antiguo Palacio Municipal de la Calle segunda y en la  Casa de la Cultura, respectivamente.   

Personas que participaron en el concepto y montaje del  Museo, promotores culturales, artistas, ciudadanos que  han donado objetos familiares y otras piezas importantes para la museografía original, simplemente no dan crédito a  lo que ha sucedido, a pesar de que el Director del IMAC y el  los integrantes del  Comité Pro Museo, avalaron  el retiro de la exposición  bajo el argumento de que hay que actualizar la tecnología y  renovar el guion museográfico. 

El que no se haya expuesto primero esta problemática,  ni convocado a las partes interesadas para hacer una nueva propuesta,  que bien podría haber considerado la posibilidad de hacer ajustes  sin necesidad de cerrar el espacio, pone en evidencia que este argumento es  solo un  recurso para justificar una exposición  calidad  “Disney”, con costo de entrada, negocio de extranjeros italianos,  dejando a los tijuanenses  sin  Museo de Historia,  al menos por un año. ¡Que pena!

La situación se agrava porque  los inmuebles  son considerados Patrimonio Histórico del Estado y  han sufrido alteraciones para dar cabida a estas reproducciones. Hay incluso denuncias ciudadanas formales presentadas ante la Comisión Municipal de Patrimonio Cultural, presidida por el representante del Instituto de Cultura de Baja California, César Hank quien comentó que  después de realizar  un recorrido, la representante de la Dirección de Administración Urbana del Municipio dictaminó en primera instancia  que había daños y  que en efecto, si procedía la clausura, al menos así se indicó verbalmente y todos los integrantes de la Comisión, estuvieron de acuerdo. Sin embargo y a pesar de la las observaciones, las exposiciones se inauguraron dos días después del dictamen.

La Comisión exigirá  respeto al reglamento.

No se pueden perder los espacios ganados a pulso, con el trabajo y la buena voluntad de los tijuanenses, en aras de un negocio privado que algunos dividendos dejará de camino. 

Este argumento de las ganancias para IMAC, tampoco justifica esta acción.  Este penoso  asunto por el oro y la maldición de Tutankamon, definitivamente,  no son buenas noticias para la cultura en Tijuana.