Del más allá al más acá

Por Maru Lozano Carbonell

Así muchos líderes que tienen que encauzar a distancia. Podrían aseverar que si estando en el centro de trabajo podría ser difícil, ahora cada quien regado y en estas pandémicas situaciones, ¡descontrol total!

Nadie estaba listo y lo que sigue, pero a la máxima potencia es la desesperación. ¿Quién tiene reserva de flujo para meses así?

Trabajo, entretenimiento y educación tendrá que adaptarse al cambio, a ejecutarse mucho a la distancia y desde cada entorno. Un mismo jefe que tiene que ajustar también su liderazgo. A ver cómo le hace, pero de que tiene que sentirse cálido, lograr que lo sigan, motivar, mantener unida a la entidad virtual para que se materialice la producción y los buenos resultados, es algo que tendrá que conseguirse.

Como jefe lo primero que tienes que hacer es acto de presencia, preguntar cómo está tu gente y escucharles. Lo mismo quieren saber tus empleados de ti y de la Compañía, pero sin asustar. Escúchales, podrían sorprenderte sus propuestas.

Un amigo me platicaba: “Hoy recibimos un correo del gerente ajustando cierta manera de operar una situación, ya durante la cuarentena se ha tenido que revisar lo que funciona y lo que de plano no da pero cada vez que da órdenes se siente así, como una orden y siempre cierra con la amenaza de que si no se cumplen los nuevos lineamientos, seremos objeto de un acta administrativa. No cabe duda que, si no nos ven, piensan que somos lelos y no trabajaremos los cambios”.

En épocas como la que estamos viviendo, todo se ve con lupa, lo bueno y lo malo. Hay líderes que ni siquiera se han comunicado, es algo como un niño chiquito que su mamá le pide que se espere sentadito, que ahorita regresa y nada que regresa. ¡Presencia y claridad por favor! Como no había sistema de comunicación a distancia, pues hay crisis. Hoy por hoy, calendariza las juntas virtuales, los mails y demás. Que todos sepan cuándo y a qué hora te verán o leerán.

Antes radio-pasillo, ahora grupos en redes, pero no ninguno precisamente para producir al cien por ciento, así que no asumas que tu gente sabe lo que tiene que hacer, comunica lo que se necesita, lo que se espera, tiempos, formas…  Quizá los proyectos de crecimiento ahora deberían ser proyectos de corto plazo y/o de supervivencia.

Lograr que tu personal se ponga la camiseta y dé resultados, depende de ti como jefe. Invierte de tu tiempo para actualizarte y capacitarte porque hay que tener claro que las estrategias y el cambio no dependen de tus empleados sino de las tendencias económicas, globales, locales, etc., y las tienes que entender para saber moverte y entonces planear, organizar, dirigir, comunicar y dar seguimiento.

Busca una comunidad de líderes como tú, para que hables, para que compares, para que reboten ideas porque esa red de apoyo es muy importante. En todo el mundo hay líderes empresariales que te abrirán un abanico de posibilidades, porque se requieren menos jefes y más líderes. Dale a tus empleados espacio mental y comunícate hasta cierta hora del día con ellos.

Toda proporción guardada, la angustia angosta y recuerda: Nadie sigue a un líder que no sabe a dónde va.