Del fucho al tocho

Por Dante Lazcano

Desde hace 28 años el Inter de Tijuana demostró que la afición por el soccer ahí ha estado en la región, pese a la estúpida, irresponsable y retrograda campaña iniciada por el semanario Zeta en contra de los distritofederalenses hacían que se odiara todo lo que venía del sur, principalmente el soccer.

Chivas Tijuana fue otra opción que cuando se metieron a finales el equipo contó con el apoyo de los aficionados.

Lamentablemente en ambos casos las directivas nunca estuvieron interesadas en contar con un equipo en la primera división, en el caso de los primeros se dijo de todo acerca de sus intereses y por qué no ascender, obvio que nunca se pudo comprobar nada y las historias ya están convertidas en mitos.

En el caso del equipo filial de las Chivas del Guadalajara el negocio fue desarrollar jugadores para la escuadra de primera división, con suerte venderlos y nada más; hoy día tenemos a los Xolos de Tijuana y bueno, la historia se cuenta sola aunque insisto: pese a lo chilango que siempre se dijo que es el soccer, en esta frontera la afición siempre existió al deporte al grado que apoyan un proyecto, que también se dedica a vender jugadores siendo su principal negocio.

Pese a la gran difusión que es objeto el deporte de las patadas, siempre he sostenido y comprobado que al final el beisbol es el deporte de los tijuanenses y para prueba está la gran cantidad de jugadores que han jugado, juega y jugará en la mejor liga del mundo, en cambio mexicanos en Europa hay muy pocos y de estos sólo uno es de la región.

Uno de esos jugadores que militó en el Inter de Tijuana, Juan Luis Pérez, es la tradicional historia de todos los migrantes mexicanos que decidieron echar raíces en San Diego, tuvo a su familia y lejos de lo que pudiéramos pensar su hijo, Luis Pérez, debido a que de niño tenía sobrepeso nunca pudo desarrollarse para seguir los pasos del papá.

Pero el tiempo determinó otra cosa, desde niño Pérez mostraba dotes atléticas y después de haber sido un gran bolichista infantil, en la preparatoria, la Otay Ranch High School, se convirtió en el pasador  soñado para cualquier entrenador, jugó para Southwestern College hizo transfer para jugar en división AA con Texas A&M Commerce al grado que llevó al equipo al campeonato nacional y de forma individual ganó todos los honores, como profesional hizo la pretemporada con los LA Rams pero fue puesto en libertad justo antes de que iniciara la campaña en el 2018, sólo que en el draft de la AAF fue seleccionado por el Birmingham Iron.

Como ya lo hemos mencionado la AAF, pese a que se niega, es un proyecto de desarrollo de la NFL, muy al estilo de la NFL Europa que al final está en búsqueda de un siguiente Kurt Warner, y con Pérez, pese a que en su sangre corre el gusto por el soccer, tiene grandes posibilidades de regresar a la NFL para ser titular, sólo el tiempo lo dirá.

Mis dos centavos

Arriba y adelante.

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