Debate, ataques y memes

Por Maru Lozano Carbonell

De estas tres, la mayoría de la gente prefiere memes. Se nos presenta un debate con buenos moderadores, etc. y al preguntar a un grupo de personas si vio la transmisión, contestan que no, que solo vieron los memes y uno que otro tik tok. O sea, vieron un pequeño fragmento de algo que de repente sale de contexto y con la producción, filtros y efectos especiales de las redes, la gente ¡forma una opinión! Y peor, con base en esas fuentes ¡irá a votar!

Más allá de ser espectadores, sería interesante informarnos para poder ser protagonistas del futuro político del país donde vivimos. Votar, no votar o decidir anular el voto ¡tiene impacto! Solo hagamos conciencia si lo que haremos de verdad generará algún resultado relevante. No votar o anular el voto es dejar que solo unos cuantos decidan.

Notemos que la generación “Z” no será quien defina en porcentaje las próximas elecciones, pero sin duda, pagará por los platos rotos. Hay alrededor quince millones de jóvenes que por primera vez irían a las urnas a votar y, cuando lleguen, les den su papeleta y su crayolita, si no saben cómo emitir su voto, ¿cuántos te gustan que hagan dibujitos, escriban frases sinsentido fotografiando y subiendo a sus redes lo divertido del momento? Este grupo de chicos representa poquito más del quince por ciento del padrón electoral.

Me parece importante que en cada hogar se hablara de lo trascendental que es un Diputado, un Senador y lo que realmente ejecuta el Presidente de la República. Estamos muy ignorantes y nuestros jóvenes podrían ir a votar por lo que vieron en los memes o por lo que algún grupo platicó por ahí. Creo que con los avances tecnológicos, podemos en familia meternos a las páginas que dan a conocer quiénes son, cómo se formaron y qué han hecho los candidatos.

Muchísima gente desconoce lo que significa Municipio, Estado y Federación, excelente sería comentar esto y ver un ejemplo de boleta electoral y asegurarse que se sabe cómo se vota exactamente.

Si en debates vemos ataques más que propuestas, el ring de box se queda corto aunque el espectáculo venda. Esa violencia también se puede ver reflejada en las urnas desde las frases que se estampen en boletas, hasta los ataques a las casillas. ¿Eso queremos? Por supuesto que no, pero es lo que se está dando.

¿Qué nivel de estudios se requiere para ser Presidente, Diputado y Senador en México? ¿El grado académico alcanzado por los candidatos es afín al puesto a ocupar?  A cualquier profesionista que desee laborar le van a pedir su título y cédula ¿cierto? ¿Por qué para gobernar no se les pide nada? No nada más en México, es que dime en qué país se pide un nivel educativo específico para ser presidente. Por eso luego vemos personajes de película gobernando naciones. ¡Qué susto! Pero más susto saber que hubo un “nosotros” poniéndolos en la silla sin exigir el máximo. 

Por supuesto que una de las bases de la democracia es que cualquiera puede ser votado para llevar la sociedad a la que pertenece a buen destino, pero increíble sería tener un filtro de calidad distinguido y aprobado por todos. Que su actuar fuera impecable, que se pueda ver por trayectoria su gran capacidad y bondad, que sabe rodearse de gente inteligente, que anhele un país mejor. ¡Qué difícil! ¿verdad?