De sorpresa a proeza

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Difícilmente se hubiera imaginado alguien que el equipo de Tijuana estaría entre los cuatro mejores equipos del torneo e instalados en las semifinales del Clausura 2018. Y es que a pesar de las constantes bajas por lesiones y el eterno cuestionamiento por la falta de gol el conjunto dirigido por Diego Cocca sorprendió a todos tras haber eliminado a uno de los candidatos más fuertes al título.

El cuadro canino demostró que, a pesar de contar con un plantel limitado, sobre todo al compararlo con el de su primer rival en la liguilla, no es un ‘flan’ y que su arribo a las semifinales fue bien ganado en base a un esfuerzo colectivo y que no fue por obra de la casualidad.

Es cierto que el equipo fronterizo generó muchas dudas a lo largo de la campaña por sus altibajos, pero al menos en esta primera serie ante el conjunto norteño demostraron que esos detalles negativos tienen solución.

Por fortuna, el técnico argentino contó con su plantel completo para los 4tos de final, situación que se dio muy pocas veces durante la fase regular tanto por lesiones o suspensiones, y que fue clave en la obtención del pase a semifinales. Además, la falta de gol que plagó al conjunto canino en sus partidos fuera de casa dejó de ser un problema, ya que en cuestión de 23 minutos lograron meter más goles de visitante que los que anotaron en el transcurso de toda la fase regular. No se debe presumir que solo se metió un gol fuera del estadio Caliente, pero es bueno saber que esa estadística se puede quedar en el pasado. La liguilla es un torneo distinto, y estos Xolos ‘renovados’ podrían dar la sorpresa.

Ahora bien, queda claro que a pesar de que el equipo tijuanense brindó un gran partido, sobre todo en la vuelta, el gran pecado del conjunto de Rayados fue el exceso de confianza. Curiosamente, el otro equipo de Monterrey también pecó de soberbia en su serie ante Santos Laguna y se despidió prematuramente de la liguilla. Con esto los dos cuadros regiomontanos cayeron por su propio peso y por primera vez en mucho tiempo ninguno de los equipos de mayor capital dentro del futbol mexicano tendrá alguna serie de semifinales. Al menos es bueno saber que habrá un campeón distinto esta temporada.

La realidad es que el futbol es ingrato y de memoria corta; a pesar de que Miguel Herrera logró dos lideratos y un futbol vistoso y que Eduardo Coudet hasta cierto punto armó a este equipo será Diego Cocca quien merecerá llevarse la gloria en caso de llegar a la final y de posiblemente obtener un histórico segundo campeonato. Por supuesto que los jugadores comparten el crédito y que fueron los que trajeron a su técnico a este punto, pero ese liderazgo fue crucial en los momentos más difíciles tanto en la fase regular como en los dos juegos de 4tos de final.

Eliminar a Monterrey fue una sorpresa, y ahora contra Toluca es tiempo de lograr la proeza. El conjunto de Xoloitzcuintles está a 180 minutos de posiblemente traer a Tijuana otra final, y para los que vivieron aquella final del 2012 saben lo bello que puede ser. Honestamente se ve difícil, pero se vale soñar.