De pisa y corre 

Por El Informante

De pisa y corre 

El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, volvió a Tijuana a donde hizo arribo ayer miércoles por la noche. 

Esta será la segunda conferencia mañanera que celebrará López Obrador en Tijuana en lo que va del periodo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda. La anterior, realizada el pasado 11 de diciembre, fue notable porque  en esa ocasión el Presidente instó a la Gobernadora y a la alcaldesa Monserrat Caballero a que se dieran un abrazo e hicieran las paces, especialmente dadas unas marcadas diferencias en un asunto que era noticia.

En ese entonces, el tema que las tenía en bandos opuestos era la creación de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, impulsada por la Gobernadora y respaldada públicamente por AMLO. Ahora el tema principal, obvia decir, son los avances en torno a las investigaciones sobre los homicidios de los colegas periodistas Lourdes Maldonado y Margarito Martínez Esquivel.

También el tema del campamento migrante de El Chaparral está dando de qué hablar. De hecho, el miércoles algunos migrantes se manifestaron frente a la sede de la Fiscalía General de la República a la que acusan de filtrar información sobre familias desplazadas que buscan asilo en Estados Unidos.

La visita a Tijuana es la primera de una gira que hará el AMLO por aduanas fronterizas del país. El Presidente también hará un recorrido por donde se ubicaría la obra del segundo piso vehicular que va a correr del aeropuerto a Playas de Tijuana y bueno, algo sabe López Obrador de segundos pisos, pues fue durante su mandato como jefe de Gobierno de la Ciudad de México cuando impulsó la polémica obra del segundo piso del Periférico.

Antes del mediodía, López Obrador se irá para Nogales, Sonora, de modo que será una visita muy breve y en la que los encargados de su agenda seguramente lo cuidarán mucho de los medios de comunicación, pues seguramente le harán preguntas que le resultarán incómodas al Presidente.

Reservan información

Por cierto, esta es la primera vez en la historia que las autoridades encargadas de la procuración de justicia en Baja California (llámese Procuraduría o Fiscalía) y el Gobierno del estado mismo, omiten hablar de un caso criminal para dejar que sea el mismísimo Presidente de la República quien lleve la voz cantante y de las primicias.

En torno al caso del asesinato de la periodista Lourdes Maldonado ha habido algunos avances desde hace unos días, pero la razón por la que la Fiscalía no ha dado información, es porque todas las novedades fueron reservadas para la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador en Tijuana. Desde que se planeó la visita del Presidente a la entidad, se tuvo claro que las novedades en torno a las investigaciones sobre los colegas periodistas asesinados sería un tema reservado para que sea AMLO quien lo aborde.

Ese estilo de cortesías jerárquicas se solían manejar en otro tipo de temas, pero en la entidad no se recuerda a un Primer mandatario abordando el seguimiento de un homicidio, ni siquiera por tratarse de periodistas. Hasta donde se tiene memoria, ni Miguel de la Madrid Hurtado ni Carlos Salinas de Gortari hablaron nunca del tema del homicidio de Héctor “Gato” Félix Miranda en 1988 ni Vicente Fox abordó públicamente el asesinato de Francisco Ortiz Franco.

El único antecedente en que un Presidente se involucró directamente con la agresión a un periodista, fue con el atentado a Jesús Blancornelas en 1997, cuando el propio presidente Ernesto Zedillo dio instrucciones para que una guardia de once militares cuidara permanentemente al Director de Zeta. Si bien, Blancornelas sobrevivió, en ese ataque murió Luis Valero, guardia personal del periodista, así como uno de los criminales, quien quedó tendido sobre la acera del fraccionamiento El Paraíso desde donde disparó.

Presidente obsesionado

El Presidente Andrés Manuel López Obrador llega a Baja California en un momento en el que su relación con los medios pasa por uno de sus peores momentos. Además de las muertes de comunicadores, AMLO se ha visto obsesionado en desprestigiar al periodista Carlos Loret de Mola.

Luego de que Loret diera a conocer los detalles de la casa donde vivió en Houston, Texas, José Ramón López Beltrán, hijo del Presidente de México, AMLO no ha parado de lanzar ataques contra el periodista. Y es que ni con Felipa ni con Pío se le había visto siquiera una fracción del coraje que muestra ahora. 

Exhibió los supuestos “ingresos” del periodista, que por lo menos en uno de los casos una de las empresas mencionadas como empleadoras de los servicios de Loret de Mola, Televisa, aclaró que la información de ellos que mostró el Presidente es incorrecta.

Sin embargo, el Presidente no suelta el tema y ahora ha sugerido que otros “periodistas famosos” deberían “transparentar” sus ingresos, esto pese a que obviamente no se trata de funcionarios públicos.

El hecho de que las acusaciones de Loret señalen también que la casa en cuestión es propiedad de un ejecutivo de Baker Hughes, empresa que tiene un fuerte contrato con Pemex y que tiene participación en la futura refinería de Dos Bocas, únicamente encendió más al Presidente.

Todo esto ha trascendido fronteras al grado de que el periódico The Washington Post tocó el tema y el Presidente, burlándose un poco, lo retomó en la mañanera. “Estaba yo leyendo de que el Washington Post le está pidiendo al presidente Biden que me llame la atención (suelta una risa), ¡por el acoso a los periodistas!”, dijo López Obrador.

Ciertamente en México pocos quieren que desde la Casa Blanca le den un jalón de orejas a López Obrador por un asunto interno. Eso resultaría humillante no sólo para AMLO, sino para la soberanía nacional. Pero la forma en que está actuando el Presidente de la República contra un periodista crítico y contra todo medio que lo contradiga lo está llevando por un sendero muy peligroso.

Garita Otay 2

Al inicio de semana se tuvo en la región al embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien protegido del sol con un flamante sombrero, hizo un recorrido por diferentes puntos de interés binacional en esta frontera.

Una de las paradas fue en Otay Mesa, del lado “gringo”, donde autoridades de ambos lados dieron a conocer los avances de la esperada garita Otay 2. La obra desde antes de la pandemia la comenzaron en Estados Unidos, pero no se veía mucha intención de meterle acelerador por parte de México.

Estuvieron presentes infinidad de altos funcionarios y dignatarios, incluyendo la gobernadora Marina del Pilar Ávila; la presidenta municipal de Tijuana, Montserrat Caballero; el cónsul de México en San Diego, Carlos González; así como el alcade de San Diego, Todd Gloria, además de congresistas californianos.

La reunión, moderada por la vicegobernadora californiana Eleni Kounalakis, parece indicar que finalmente se están alineando los planetas y ahora sí, se impulsará este proyecto. El compromiso es abrir el nuevo puerto de entrada a finales del 2024.

Si esto es realidad, hasta las cerca de cuatro horas que se prolongó el evento habrán valido la pena.

Un buen febrero

Los casos activos de Covid-19 en Baja California finalmente van a la baja y ya la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda anticipó la posibilidad de que en breve Baja California regrese al amarillo en el semáforo epidemiológico y, ¿por qué no?, en un lapso no muy lejano, al verde.

Ha recordado la mandataria estatal que para ello, la población debe acatar las recomendaciones sanitarias, respetar aforos, mantener la distancia y seguir con el cubrebocas.

Claro que en días recientes, en la entidad se dieron dos grandes motivos para realizar reuniones: el Super Bowl, la máxima fiesta del futbol americano profesional; y el 14 de febrero, día del amor y la amistad.

Sobre éste último, la Canirac de Tijuana y su presidente, Juan José Plascencia Huerta, dieron a conocer que, con todo y el aforo al 50 por ciento en los comedores de los restaurantes de la localidad, durante el fin de semana del Día de San Valentín se tuvo un 25 por ciento de incremento en las ventas.

Todo esto permite anticipar una buena temporada para los establecimientos una vez que aumente el aforo, con el paso a coloración amarilla en el semáforo epidemiológico. Y vienen días buenos. En unas semanas más iniciará la primavera y con ello un clima más atractivo para los visitantes extranjeros. El “spring break” y la Semana Santa no están tan lejos, además de festividades como el Día de la Independencia de Estados Unidos, el 4 de julio, y mucho más cerca el Día de los Presidentes en el vecino país, que se celebrará este fin de semana.