De nuevo, “Un lugar en silencio” te deja callado

Millicent Simmonds, Noah Hope y Emily Blunt. Fotografía: Paramount Pictures

Por Chema Castro III

Regresar a un sitio inquietante es el pan principal de los amantes de suspenso y Un lugar en silencio, Parte II (A Quiet Place Part II) satisface ese antojo al continuar con la premisa asentada hace unos años en la original.

Y a ese punto llegamos, al Día 1 de la invasión, vista desde la perspectiva de los aún cinco integrantes de la familia Abbott en el pequeño poblado de Millbrook, en lo que aparenta ser el estado de New York, pero eso no es pertinente hasta más avanzada la historia.

Vemos como todo era calma, con la banda sonora de ruidos típicos de un fin de semana calmado, mientras familias congregan alrededor de campo de béisbol infantil en el centro cuando, de repente, todas las miradas dan al cielo y una extraña luz que se ve descender a la par que se escuchan noticias de explosiones en diferentes partes del mundo.

A los pocos minutos ya estamos en situaciones de silencio, ese sitio que bien conocimos en el primer capítulo de la trama dirigida por John Krasinski, el fatídico patriarca Lee, a quien bien sabemos el costo de sacrificio por su familia.

Esos primeros cinco minutos de acción engloban perfectamente el estilo del filme, tanto de la primera como de esta segunda parte, y la importancia de la edición de audio para mejor ambientar esta obra, porque no cabe duda, que desde que se bajan los sonidos, nuestra atención incrementa, pues ya sabemos lo que cualquier crujido puede provocar.

De ahí nos vamos al Día 474, momentos después de la conclusión el capítulo inicial, y la necesidad de la familia por emerger de su rancho y ver qué más queda en el mundo, o por lo menos en el mundo no muy lejano, ya que debe haber sobrevivientes, debe.

Mamá Evelyn (Emily Blunt), hermana mayor Regan (Millicent Simmonds), quien sigue sorda; hermano de en medio Marcus (Noah Hope), quien causa las mayores frustraciones del filme por unas acciones tomadas que, aparte de ser tontas, solamente sirven para abrir la puerta a una interesante escena.

¡Oh!, también está el bebé. Sí, ahí sigue como herramienta especial para aumentar el suspenso y la incomodidad en el filme.

Al igual que la primera, hay ciertos huecos en la historia que, de concentrarnos en ellos, arruinan todo, especialmente en esos primeros minutos, del primer día, en donde claramente se nota que la familia observa características de los alienígenas que supuestamente desconocían, en la línea del capítulo previo.

Además que queda en claro que el plan es, por lo menos, una tercera parte (supuestamente escrita y dirigida por Jeff Nichols) por cómo se “resuelve” este filme, y eso no es exactamente un tache, simplemente es un comentario.

Y qué bueno que Krasinski, quien ahora estuvo a cargo solo del libreto, a diferencia de la primera en donde modificó a como vio necesario el guion de Bryan Woods y Scott Beck, optó por guardar esta movie hasta que pudiese ser apreciada en la pantalla grande, con gente, porque es toda una experiencia compartir reacciones, emociones, y hasta gruñidos, la experiencia cinéfila completa.

Aunque en el tráiler se ve el camino por donde irá el filme, es mejor no mencionar esos aspectos aquí, aunque hay unos personajes que al aparecer pareciese que existen en otra versión de la obra en donde tuvieran una mayor historia (a lo mejor eso se guarda para futuros filmes), pero con lo que salen es suficiente: gracias Cillian Murphy y Djimon Hounsou.

En poco más de 90 minutos, la Parte II nunca llega a cansar, y eso es bueno en horror/suspenso, y el manejo de escenas paralelas ayuda con el tiempo, incluso incrementan la emoción y esa divertida adrenalina por ser asustado.

A Quiet Place Part II

  • Título en español: Un lugar en silencio, Parte II
  • Reparto: Emily Blunt, John Krasinski, Noah Jupe, Millicent Simmonds, Cillian Murphy, Djimon Hounsou, Okieriete Onaodowan, Scoot McNairy
  • Director: John Krasinski
  • Guion: John Krasinski
  • Duración: 1:37 hrs.
  • Género: Terror, Suspenso
  • Calificación: **** (de cinco)