De Nueva Ámsterdam a Nueva York

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Mi pasión por viajar tiene mucho que ver con mi pasión por la historia y muchos de los destinos que voy escogiendo están relacionados con lo que leo. Así que hoy les contaré cómo adquirió Nueva York su nombre actual y algunos datos que nos ayudará a entender el origen de algunos nombres relacionados con la ciudad de los rascacielos. Les cuento que antes de ser una colonia inglesa primero fue holandesa a partir de la llegada en 1626 de migrantes holandeses que se establecieron en la isla de Manhattan, que estaba ocupada por varios grupos indígenas entre los que estaban los wappinger, los delaware y los montauk que pertenecen el pueblo de los metoac y los manhatta.

Hay que dejar claro que los holandeses, como super potencia marítima que eran, llegaron por medio del navegante y explorador ingles Henry Hudson, quien fue contratado por la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, que en 1609 exploró tanto el rio Delaware de lado de Nueva Jersey, como el rio Muhheakunnuk, hoy llamado Rio Hudson en su honor, que bordea por 21 km la orilla oeste de Manhattan, así que los holandeses llamaron Noort Rivier al Muhheakunnuk y se adentraron en el río para en 1614 fundar Fort Orange donde ahora es Albany, después Fort Casimir en Delaware y Fort Nassau en Nueva Jersey para luego asentarse en el islote ubicado a 1 km en lo que ahora es Governors Island.

Desde ese islote visualizaron establecerse en la gran isla frente a ellos (Manhattan) a la que llamaron Nueva Ámsterdam, cuya tierra probablemente compraron o intercambiaron a algunos de los indígenas pertenecientes a los wappinger, los delaware o los montauk que habitaban la isla. Y escribo probablemente porque no hay evidencia que lo compruebe solo supuestos en base a documentos que indican transacción por tierra en esa zona, pero no especifica cuál tierra ni a quién. Así comenzó el asentamiento holandés de Nueva Ámsterdam donde se construyó una iglesia, huertos, granjas, molinos, casas y un fuerte (Fort Ámsterdam) para la defensa; misma que fue reforzada con la construcción de un terraplén en el extremo sur de la isla al que llamaron el “Waal” donde hoy se ubica Wall Street (de ahí su nombre).

A pesar de no llegar y asentarse violentamente a la isla, los holandeses tuvieron varios conflictos con las tribus indígenas, que fueron sorteando con el tiempo, pero el enfrentamiento más complejo, aunque no violento en ese territorio, lo tuvieron con los ingleses con quienes en Europa ya tenían una guerra precisamente por la rivalidad de rutas, expansión y comercio porque los dos eran potencias navales. Nueva Ámsterdam se había convertido en un boyante puerto muy transitado y altamente rentable para los holandeses lo que no les gustó a los ingleses y fue en 1664 que el rey Carlos II de Inglaterra envió a su hermano Jacobo, duque de York, quien era almirante de la flota inglesa, a New Amsterdam acompañado de cuatro navíos de la Armada Real Británica.

Al llegar a la costa, se posicionaron de manera ofensiva apuntando sus cañones frente a la ciudad, con el fin de que los holandeses se rindieran y les entregaran el territorio, de manera pacífica. Lo que finalmente sucedió debido a que no estaban muy contentos con su gobernador, pues los ciudadanos provocaron que el regente cediera Nueva Ámsterdam a los ingleses. Entonces ya en posesión de la corona New Ámsterdam se renombró como Nueva York en honor del duque. Así que ahora ya saben que siempre fue una punto estratégico y deseado.