Dan una ‘hojeadas’ a ‘Obra Negra’

TIJUANA.- Como una contribución a la documentación de la historia de las artes plásticas en la ciudad, fue calificado el libro “Obra Negra. Una aproximación a la construcción de la cultura visual de Tijuana”, editado por el Cecut y presentado en el vestíbulo de El Cubo

El volumen es producto de la exposición “Obra negra”, que presentó el Centro Cultural Tijuana en 2011, y recoge 17 ensayos de autores con enfoques diversos, incluye 76 notas históricas que detallan distintos aspectos de la construcción de la identidad visual y documenta el trabajo de 105 artistas de la región.

“Obra Negra” fue presentado con los comentarios del director general del Cecut, Virgilio Muñoz; el curador de la exposición Carlos Ashida, quien compartió esta tarea con Olga Margarita Dávila, presente también en la ocasión; el crítico de arte Santiago Espinosa de los Monteros, y el subdirector de Exposiciones, Armando García Orso.

El director general del Cecut explicó que la edición del libro forma parte de un proceso más amplio que incluye, desde luego, la exposición “Obra Negra”, hasta ahora la única en ocupar simultáneamente las tres salas de El Cubo, y se desprende de un programa que busca revalorar a los artistas locales y cuyos frutos ya han comenzado a aparecer.

“Como sugiere su nombre, ‘Obra Negra’ fue apenas un primer paso y la concreción de una idea que surgió ante la necesidad de reconocer a los artistas plásticos de Baja California”, dijo el maestro Muñoz al señalar que la exposición planteó “el inicio de una tarea inconclusa y perfectible”.

A pesar de su condición de “trabajo en construcción”, prosiguió el funcionario, “Obra negra” sacó a la luz cuestiones muy interesantes como la revaloración del trabajo de algunos artistas ya fallecidos cuyos aportes a la historia del arte pictórico de la ciudad ahora están a la vista, como el caso de Benjamín Serrano, de quien el Cecut ofrecerá una exposición a partir del 13 de julio próximo.

En el mismo sentido de revalorar las aportaciones de artistas locales se inscribe la exposición del maestro Joel González Navarro que se encuentra en el vestíbulo del edificio principal del Cecut, la de Ángel Valrá, que será inaugurada el viernes 11 de mayo, y la de Roberto Gandarilla, en fecha próxima, abundó el maestro Muñoz.

Tras reconocer el compromiso y profesionalismo del personal de la Subdirección de Exposiciones que intervino en la edición de “Obra Negra”, como la investigadora Miriam García, y el trabajo del diseñador José Manuel Cruz, el director del Cecut explicó que la totalidad de las 105 fichas de autores locales que aparecen en la publicación pasarán a formar parte del Centro de Documentación de las Artes que este mismo año deberán quedar concluido.

A su vez, el curador Carlos Ashida agradeció la oportunidad de haber podido trabajar en la investigación que condujo a “Obra Negra” en una ciudad que ofrece condiciones muy atractivas para un trabajo de esta naturaleza, toda vez que un alto porcentaje de los artistas incluidos en la exposición están vivos, de modo que hubo incluso la posibilidad de recabar testimonios vivientes acerca del desarrollo artístico en la región.

Aclaró que tanto él como Olga Margarita Dávila se propusieron evitar una curaduría monótona y convencional, de allí que se haya planteado como un trabajo en construcción, al que se irían agregando elementos aun en el curso mismo de la exposición.

“Tampoco quisimos hacer un elogio que ensalzara la grandeza de una comunidad artística”, dijo Ashida al aclarar que su interés fue más bien organizar “una exposición que planteara de manera crítica y estimulante una reflexión sobre la comunidad artística y su trabajo en relación con la historia general de la ciudad”.

Añadió que “Obra Negra” se fue armando con la intención de generar una narrativa compleja, pero comprensible, mientras que el libro-catálogo ha logrado incorporar todos los objetivos que se planteó la exposición, lo que es sin duda un mérito de la publicación.

Por su parte, el crítico de arte Santiago Espinosa de los Monteros, autor de uno de los artículos que aparecen en el libro “Obra Negra”, aseguró que el personaje central de la exposición fue “la complejidad misma” al intentar abarcar un universo tan vasto y diverso.

“Era imposible que ‘Obra Negra’ fuera exhaustiva”, sostuvo Espinosa de los Monteros al señalar que, no obstante, la exposición abrió una serie de caminos que ahora rinden frutos en las exposiciones que revaloran el trabajo de artistas locales y las cuales se han desprendido de ese primer impulso.

La riqueza de una exposición de esa naturaleza, dijo el crítico de arte, es estimular el trabajo para nuevas revisiones y el ejemplo más claro de ello será la exposición de Benjamín Serrano que prepara el Cecut.

La presentación del libro “Obra Negra. Una aproximación a la construcción de la cultura visual de Tijuana” congregó a un nutrido grupo de artistas visuales cuya obra formó parte de la exposición que permaneció en El Cubo entre marzo y junio de 2011.