Cumplirá Coyolxauhqui 35 años de ser descubierta

 México, D.F.- Como parte del 35 aniversario del descubrimiento del monolito de la diosa Coyolxauhqui, inició el pasado 9 de febrero un ciclo de conferencias en el Museo del Templo Mayor, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, dio a conocer un boletín de la Presidencia de la República.

Durante este ciclo de conferencias, que serán ofrecidas los sábados de febrero y el 2 de marzo, se abordará la identificación de sangre humana obtenida en los análisis de laboratorio a una decena de navajillas y cajetes de más de 500 años de antigüedad.

La arqueóloga Lorena Vázquez Vallín mencionó que al profundizar la investigación en documentos históricos y de acuerdo a bajorrelieves de banquetas e imágenes de piedras labradas, se llegó a la conclusión de que las navajillas fueron utilizadas para autoinflingirse con la finalidad de ofrendar sangre.

En dicho foro académico se llevarán a cabo diversas conferencias por parte de especialistas, arqueólogos, antropólogos y expertos en el tema.

 

Hallazgo fortuito

El ciclo de conferencias se desarrollará en conmemoración al XXXV aniversario del hallazgo del monolito de la diosa Coyolxauhqui, registrado el 21 de febrero de 1978, luego de que trabajadores de Luz y Fuerza del Centro se toparon con el monumento prehispánico, y dieran aviso de inmediato a los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El monolito de Coyolxauhqui (cuyo diámetro oscila entre los 3.04 y 3.25 metros, espesor de 30 centímetros y peso cercano a las 8 toneladas) fue colocado durante el gobierno de Axayácatl, entre 1469 y 1481, al pie de las escalinatas del adoratorio del dios Huitzilopochtli, en el Templo Mayor, recordó el INAH a través de un comunicado.

Este hallazgo fue uno de los más sobresalientes registrado en lo que fue el Recinto Sagrado de Tenochtitlan, pues además de su importancia arqueológica, también fue el detonante de creación del Proyecto Templo Mayor (1978) que hasta la fecha sigue vigente, así como de investigaciones y recuperación de diversas ofrendas con miles de objetos prehispánicos.

Luego de rescatar más de 7 mil objetos a lo largo de nueve años, 3 mil 500 m2 del Centro Histórico de la capital mexicana fueron expropiados en 1987 para la creación de un museo de sitio, uno de los más emblemáticos y visitados en la Ciudad de México (con más de 15 millones de asistentes desde su apertura).

La escultura es la representación de la diosa lunar de los mexicas, que se muestra decapitada y mutilada de brazos y piernas tras el combate que sostuvo con su hermano Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, según el mito del nacimiento de esta última deidad, narrado por los cronistas Bernardino de Sahagún y Diego Durán; también simboliza el triunfo del Sol sobre los poderes nocturnos que ella encarna, pues su cabeza decapitada se convirtió en la Luna.