Cuestionan a abstencionistas

Por El Informante

Cuestionan a abstencionistas

Después de lo sucedido en la votación en Congreso en torno al matrimonio igualitario, en donde las abstenciones acabaron por definir el rechazo, habría que preguntarse si no valdría la pena establecer límites o sanciones en la Ley Orgánica para aquellos diputados que simplemente omiten votar.

A un diputado se le paga para que estudie bien y a fondo los temas a legislar y adopte una posición clara al respecto. El carecer de fundamentos para poder emitir un voto no puede ser pretexto. Es muy legítimo que un diputado vote a favor o en contra de un tema, pero no se vale que evada su responsabilidad y esconda la cabeza, máxime en temas polémicos en donde hace falta una definición clara.

En torno a la aprobación del matrimonio igualitario, votaron en abstención Claudia Agatón del PT; Carmen Leticia Hernández, Juan Meléndrez Espinoza, Víctor Manuel Morán y Víctor Navarro de Morena; David Ruvalcaba del PRI y el independiente Miguel Ángel Bujanda. Una posición muy comodina que no los compromete políticamente, aunque cuesta trabajo creer que se les paguen semejantes sueldos y se les permita reelegirse para simplemente  lavarse las manos de esa forma tan irresponsable.

El matrimonio igualitario está permitido en 19 entidades federativas, sin embargo, son trece las que aún no aprueban ninguna reforma para que se pueda legalizar este tipo de uniones y entre ellas está Baja California.

Se le hace tarde a la alianza

Mucho se ha hablado de que si la oposición quiere soñar con poder darle un susto a la aplanadora morenista en las próximas elecciones, será imprescindible ir en alianza. Nombres se han barajado muchos, pero los días pasan y no se ven pasos firmes de parte de panistas, priistas, perredistas y naranjas.

Ya se sabe que el candidato más deseado por los aliancistas es el teniente coronel Julián Leyzaola, favorito del PAN y el PRD, pero la orden de aprehensión que pesa en su contra le ha puesto un semáforo en rojo, sin descartar que un buen equipo jurídico pueda sacar un as bajo la manga y habilitar al teniente.

Entre que son peras o son manzanas hay otros nombres que suenan fuerte. La resurrección del ex alcalde panista Jorge Ramos, a quien se baraja lo mismo para la alcaldía que para la gubernatura o el segundo round de Óscar Vega o de Jaime Martínez Veloz, son algunas de las posibilidades.

Para Tijuana suena muy fuerte el nombre de David Saúl Guakil, sin duda la carta grande del Movimiento Ciudadano y alguien que podría neutralizar la balanza entre priistas y panistas y atraer al sector empresarial.

Claro, el PRI no quita el dedo del renglón en su intención de colocar a Jorge Hank Rhon, sin duda el gallo con más reconocimiento y con más recursos para emprender una campaña fuerte, aunque cuesta muchísimo trabajo creer que el PAN dé el visto bueno a la alianza si el mandamás del Hipódromo Caliente es el candidato. ¿Se imagina usted a los dos Jorges, Ramos y Hank,  jugando en el mismo equipo? Ver para creer.

Por fin al Senado

Diputada local y federal, dirigente del tricolor en Baja California, el cargo que se le escapaba a Nancy Sánchez Arredondo era el de senadora.

Buscó sin éxito llegar al Senado en 2012 y en 2018, estaba lista para encabezar la boleta por el tricolor, pero fue enviada a la segunda de a bordo cuando el partido optó por Alejandro Arregui como el gallo de primera fórmula. Esto no le gustó a Nancy y declinó. Su lugar en la segunda fórmula lo ocupó Juanita Pérez Floriano, pero como se recuerda, al PRI no le fue nada bien en esas elecciones.

Nancy Sánchez parecía la carta segura para la candidatura del PRI a la gubernatura en las elecciones de 2019, mas de nueva cuenta su partido la hizo a un lado para enviar a la boleta a Enrique Acosta Fregoso.

Poco después, Nancy anunció su separación del PRI y, sin pasarse oficialmente al bando morenista, dijo que votaría por Jaime Bonilla y, al llegar éste al poder, la expriista consiguió un puesto en la Secretaría General de Gobierno, apoyando a un excompañero en el tricolor, Amador Rodríguez Lozano.

Ahora, hace unos días Vanessa Rubio Márquez anunció que pedía licencia como senadora, puesto al que llegó por el PRI. Su suplente es Nancy Sánchez, quien llega finalmente al Senado como independiente. Se habla por ahí de que el presidente la bancada tricolor, Miguel Ángel Osorio Chong, está haciendo todo lo posible por convencer a la cachanilla de llegar como legisladora del PRI. Al Revolucionario Institucional, de por sí golpeado, no le conviene perder otro peldaño en el Senado.

Amor con controversia se paga

El nuevo capítulo de esta tragicomedia escenificada en la caseta de Playas de Tijuana se llama controversia constitucional y no es por echarle la sal al gobierno estatal, pero si usted piensa hacer apuestas, aquí va doble contra sencillo a que Doña Fede la gana.

A estas alturas, después de lo dicho por Andrés Manuel López Obrador durante la mañanera de ayer miércoles, nadie cree que el gobierno de Baja California tenga oportunidad legal de quedarse con la caseta y los momios juegan en su contra.

En su momento el gobernador Jaime Bonilla había criticado la presencia de la Guardia Nacional en la caseta y había declarado, “que vayan a los juzgados y que nos ganen ahí”. Dicha posición la reiteró después de enterarse de la controversia constitucional y decir que está de acuerdo con AMLO y deben ser los tribunales los que decidan.

Sin duda el Gobernador le tenía encendida una velita y pensó que su amigo beisbolero no lo dejaría abajo, pero cuando hay tanto dinero de por medio en tiempos de austeridad extrema, hasta las mejores amistades pasan a segundo término. Y bueno, tanto Bonilla como López Obrador subrayaron que no es un asunto de amistad, sino de leyes.

La carretera Escénica Tijuana-Ensenada es la que más recursos aporta a la federación después de las autopistas de Acapulco y la Riviera Maya. López Obrador ya declaró que aunque Bonilla es su amigo, para nada está de acuerdo con el decreto mediante el cual se elimina el cobro del peaje al cual respondieron interponiendo una controversia constitucional en forma.

Así las cosas, ya quedó claro que lo de no soltar prenda con la caseta no es capricho del secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, quien había sido denunciado penalmente, mostrado por Bonilla como el malo de la película y declarado persona non grata en la entidad.

Después de lo dicho por López Obrador, se ve en verdad muy complicado que se pueda eliminar el peaje y el propio Bonilla admitió públicamente que “muy posiblemente perdamos, pues allá en la Suprema Corte no me quieren”, aunque dijo que “amor con amor se paga” y aprovechó para recordarle al Presidente de la República que aquí ganó con carro completo y que está en deuda con Baja California.

Alborotada la caballada morenista

Aunque digan que son asuntos ajenos, los reveses políticos que ha tenido el gobernador Jaime Bonilla tanto en el tema de gubernatura de cinco años como en el de la caseta de Playas de Tijuana mandan un mensaje a la caballada morenista que aspira a sucederlo en la gubernatura. A nivel interno, en Morena se daba por hecho que el gobernador Bonilla llevaría mano para poder ungir a su sucesor y repartir o negar bendiciones a los aspirantes a los  diversos cargos de elección popular que postulara su partido.
Dicho en otras palabras, se decía que en Morena Baja California no se movería una hoja de un árbol sin la voluntad de Bonilla. Hoy, después de los mensajes desde Tenochtitlán, ya no están tan seguros de que la bendición del Gobernador sea su pasaporte a la ansiada candidatura y han empezado a actuar por la libre.

Entre los tres aspirantes con más posibilidades, el caso más notorio, sin duda, es el del súper delegado Jesús Ruiz Uribe, quien paso-pasito opera políticamente en la Ciudad de México, sabiendo que podría ser allá y no aquí donde se otorgue la bendición definitiva.

La alcaldesa mexicalense, Marina del Pilar Ávila, le saca jugo a su condición de favorita en las encuestas y juega a dos manos  sin abrirse de capa y sin pelearse con nadie. No es el caso el tijuanense Arturo González, que enfrentado a Ruiz Uribe y señalado por adelantarse a los tiempos, trata de hacerse fuerte con su grupo político en Tijuana.

Quienes conocen bien a Bonilla, dicen que si por él fuera, ungía como sucesor a cualquiera de sus dos hombres de entera confianza, es decir, el secretario de Gobierno, Amador Rodríguez o el fiscal, Guillermo Ruiz. Es más, con decirle que en una mañanera Bonilla hasta se permitió destapar a su mandamás de Salud, Alonso Pérez Rico, a quien le echó porras públicamente.

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