Cuauhtemiña Constitucional

Por Manuel Rodríguez

A propósito de que este año 2016, hay elecciones en Baja California, en dónde los ciudadanos habremos de elegir a nuestros futuros mandatarios en los cinco municipios, debemos de tomar en cuenta que hoy además de muchos requisitos de honestidad probada los aspirantes requieren una buena dosis de valor.

Pues para quienes quieren ser candidatos deben tomar en consideración que desde 2007 a la fecha el riesgo de ser electo y sufrir un atentado se ha elevado exponencialmente, pues si tomamos en cuenta que en México existen 2,445 municipios y que  84 presidentes municipales han sido asesinados, contando la alcaldesa de este año, en Temixco, Morelos, tenemos que la probabilidades de que el crimen organizado cometa un atentado rondan el 3.4%, una cifra elevada si tomamos en cuenta el número de municipios.

México cuenta con municipios libres conforme la terminología constitucional plasmada en el artículo 115 de nuestra Carta Magna, aunque la palabra libre, es una aproximación inexacta  pues la descentralización municipal excluye la posibilidad de que los ayuntamientos puedan otorgarse sus propias leyes. Los bandos de policía y buen gobierno, no son técnicamente hablando actos legislativos, sino reglamentos secundarios de leyes estatales. Para entender tendremos que irnos a analizar, qué papel ha jugado el municipio en México?; por qué ahora se le ataca queriéndole arrebatar una de sus atribuciones principales cómo es la seguridad?

La respuesta extraoficial es porque la acción del narco ha rebasado la capacidad de respuesta de las corporaciones. El gobierno federal pretende centralizar la seguridad nacional a través del mando único, el Presidente Peña Nieto y su escudero en la Canago, el Gobernador  Eruviel Avila afirman que ya cuentan con el respaldo de 17 de los 32 estados que integran la federación, es decir una mayoría simple, para que una propuesta cómo ésta sea aprobada a nivel federal.  El último de los defensores de la municipalidad, fue el futbolista Cuauthémoc Blanco, pero le fue muy mal. 

Amparado más en su intención de tener un coto de poder ejecutivo se negó ante Alberto Capella y Graco Ramirez a integrarse al esquema en Morelos. Pero lo hizo mal, en lugar de irse a la controversia constitucional por la vía legal, escogió una cancha que no domina, y la cuauhtemiña polítcia le salió mal. Difícilmente, con bravuconada un alcalde va poder defender sus facultades constitucionales.

Por poco sale expulsado pero rumbo a la congeladora nacional conocida como SEIDO. En la práctica habrá que ver que significa un retroceso de estas magnitudes, como lo es el mando único.  Si bien la seguridad en México se encuentra disgregada pues existen más de 2000 cuerpos de seguridad en todo el país, y la federación se queja de que a pesar de con la iniciativa Mérida se han triplicado los recursos para las corporaciones, la fuerza del Estado Mexicano en su conjunto se ha menguado, frente al tamaño de los grandes capos y sicarios que se han convertido estados completos en imperios criminales y que dicho por el propio presidente, en los delincuentes más buscados del mundo, no es centralizando como vamos a eliminar el problema. Ya lo dijo el New York Times, en su editorial de año nuevo, la verdadera fuente del problema, es la corrupción sistematizada, la falta de transparencia y de rendición de cuentas. ¿Quién será el valiente?

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