Cuatro generaciones en un mismo lugar

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Uno de los temas más que tomó relevancia a partir del inicio de este siglo fue que se pronosticaba que hasta tres generaciones coincidirían en mismo lugar de trabajo, cuando lo tradicional había sido únicamente dos.

Se hablaba que los llamados Baby Boomers y Generación X deberían hacer espacio a los conocidos como Generación Y o simplemente los Millenials que son aquellos nacidos entre 1981 y 1996. Tal vez algunos autores difieran en los años exactos, pero el periodo es más o menos el mismo.

Esta última generación empezaría a integrarse al mercado laboral desde una perspectiva profesional aproximadamente a mitad de la primera década de este milenio, de ahí su nombre. Así de esta manera, con unos Baby Boomers sin intenciones de jubilarse y una generación X esperando “su momento” tuvieron a que aprender a trabajar y dar resultados en equipo aún a pesar de sus diferencias en forma de ver el mundo.

Sin embargo, a más de 15 años de haberse adherido a la dinámica laboral los Millenials, en la que muchos de ellos y ellas ya incluso ostentan responsabilidades de alto nivel o liderazgo, algunos Baby Boomers no terminan de irse y los X ya empiezan a planear una jubilación anticipada, se ha integrado también otra generación llamada Z o Centennials. Estos últimos son aquellos nacidos después del 1996 pero antes del 2012.

Esto nos lleva a quizá una situación inédita de tener cuatro generaciones laborando en un mismo sitio en donde no necesariamente el de mayor edad tiene el puesto de mayor jerarquía ni viceversa. Serán probablemente algunos años, pero el reto es sin duda alguna cómo hacer de este mosaico generacional una sinergia atemporal. Y aunque es indiscutible que mucho se ha hablado de este tema, es un hecho que sigue habiendo dificultades en esta convivencia.

Por un lado, se recomienda para los que van llegando un sólido proceso de integración a la cultura laboral, sobre todo cuando se trata de incentivar un ambiente de diversidad, lo cual significa no solamente poder trabajar juntos los que diferentes entre sí, sino poder desarrollar un ambiente de entendimiento y tolerancia que pueda traducirse en un enriquecimiento cultural que permita alcanzar las metas de una manera más efectiva.

Mucho se ha hablado también de que compensación y beneficios debe estar basada en los intereses generacionales para que sea más apreciadas, pero una realidad es que en la práctica no es tan común, y mucho menos en empresas pequeñas.

Otro aspecto que no se puede dejar de lado es el tipo de interacción que se quiere promover en la organización, ya que en un descuido pudieran generarse silos basados en cuestiones generacionales en la que la “vieja guardia” pudiera tratar de defender por intereses propios un estatus quo con frases como: “Ya lo habíamos hecho antes y no funcionó” o “Ya que tengas un poco más de experiencia entenderás muchas cosas”; pero por otro lado puede haber un contrataque con frases como: “no entienden que ya no es como antes” o “se quieren aferrar a lo mismo de siempre”.

Y esto es solamente en una dicotomía de los antes con los ahora, pero la realidad es que son cuatro generaciones diferentes entre sí, pero que con las que se debe generar una armonía laboral.

Aunque es mucho lo que se ha discutido al respecto, parecería nunca ser suficiente, por lo que como parte de una práctica usual en las empresas se deberá generar los espacios de conocimiento común, que permita identificar las fortalezas de cada grupo y poder hacer equipo entre todos.