¿Cuánto debe durar un líder en su cargo?

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Una pregunta que constantemente se hacen en las empresas con relación a sus líderes es: ¿cuánto es el tiempo adecuado que estos deben durar en su cargo? La respuesta más acertada sería que depende del tipo de negocio, el nivel de responsabilidad y del líder en sí.

Lo cierto es que un líder tiene un ciclo de efectividad en su función. Extender su permanencia basados en los buenos resultados que obtuvo en el pasado, según los expertos sería como querer extender la última estación del año solo porque hubo un buen verano.

En la década de los 90’s en la Universidad de Columbia segmentaron en cinco etapas la permanencia de un líder de una empresa. Una primera donde el líder trabaja para darse a conocer. Posteriormente a través de pequeños logros adquiere credibilidad tanto de sus colaboradores como de la organización en general. En una tercera etapa el líder tiende a construir la estrategia por la cual la empresa logrará los objetivos establecidos. En una cuarta etapa se enfoca en hacer esos pequeños cambios que consoliden la estrategia propuesta. Finalmente después de un nivel alto de dominio del negocio, llegará un punto en el cual el líder se aburra, experimente cansancio, la energía que lo distinguía empezará a disminuir y cada vez estará más cerrado a nuevas ideas.

Un estudio de realizado por la Universidad de Missouri se descubrió que entre más larga sea la permanencia  de un líder en su puesto,  menor será su capacidad de reacción ante las amenazas externas y menor también será su capacidad para aprovechar oportunidades debido a una resistencia al cambio ya que la mayoría dejan de estar atentos a su entorno, y empiezan a confiar únicamente en la opinión de sus colaboradores más cercanos y leales que no siempre son los más competentes, y que pudieran tener sus propios intereses.

Otro riesgo que se ha detectado en líderes que perduran en su función, es su alejamiento del diseño de estrategias a mediano y largo plazo,  marcando más su enfoque en la micro administración de aquellas directrices que le han resultado exitosas en el pasado. Su interés pudiera centrarse más en no perder que en buscar nuevas oportunidades de ganar. De hecho tienden a involucrarse en proyectos de mediano impacto inhibiendo el desarrollo de sus colaboradores en competencias como la toma decisiones, donde más que un equipo interdisciplinario se convierte en una corte al servicio del rey.

De acuerdo a un estudio realizado en EEUU entre los años de 2000 y 2010, el promedio de permanencia de un presidente corporativo es de 7 años, aunque se ha visto en la práctica que la permanencia recomendable es de 5 años. Esto no significa que una vez cumplidos los cinco años de un líder en su cargo se le deba despedir, pero sí es recomendable revisar si la persona que está ocupando el cargo de liderazgo continúa siendo la mejor opción para el puesto, o si su puesto actual es para el líder donde más y mejores contribuciones puede hacer a la empresa.

 

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*Gerente de Recursos Humanos. Ex Presidente de ARHITAC.