Cuando los viajes enriquecen tu currículum

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Sin duda viajar te enseña muchas cosas; pues viajar te llena de mundo. Pero cuando viajas para complementar tu formación profesional el aprendizaje es doble.

Como profesionistas sabemos que los congresos relacionados con nuestra actividad nos actualizan y cuando son internacionales nos hacen intercambiar las mejores prácticas de forma global. Sirven para estar al día y sobre todo para las relaciones públicas con alcance internacional.

Todavía recuerdo la infinidad de veces que acompañé a Valente a los congresos y conocí muchas ciudades, pues mientras él estaba encerrado en el centro de convenciones aprendiendo nuevas técnicas, estudios sobre la cura de enfermedades y nuevos medicamentos, yo me aventuraba, cámara en mano por las calles de la ciudad a captar la cotidianidad llenando  mi mente de arte, de arquitectura, de paisaje y de todo.

Hace dos semanas me tocó viajar a la CDMX al XI Encuentro Latinoamericano de Responsabilidad Social Empresarial en el cual durante tres días seguidos había conferencias y talleres relacionados con el tema. Les puedo decir que el contenido tanto de talleres como de las conferencias eran clases de alto nivel, dadas por expertos. Todos los ponentes eran unos referentes en los temas de responsabilidad social y sin duda si ponías atención y tomabas las notas traerías de regreso a casa una libreta llena de conocimientos y actualizaciones.

Además de lo aprendido, lo interesante era que te sentabas junto a los grandes de la RSE de este país y de Latinoamérica; comías junto a ellos; charlabas en los pasillos; compartías ideas en los recesos y por supuesto intercambiabas tus datos con ellos dejando el precedente de lo que se podía convertir en una relación de largo plazo en todo lo que se relacione con la responsabilidad social.

Sin abundar para no invadir los territorios de mi querido vecino El Alquimista, solo les diré que el networking es una práctica indispensable para formar relaciones que enriquecerán nuestra práctica profesional y empresarial creando una red de contactos que nos ayuda a generar oportunidades.

Esto lo aprendí cuando de boca de mi adorado mentor y amigo me llegó la recomendación de leer el libro de Porter Gale, “Your Network is Your Net Worth”, donde Gale te va diciendo cómo romper las barrera que tú mismo tienes y lo beneficioso que es lograr que la práctica del networking te abra la puerta a un mundo al que no entrabas tal vez porque eras tímido introvertido o simplemente la sensación de estar con personalidades era aplastante.

Sabía que en ese foro estarían grandes figuras en el medio empresarial y estaba algo nerviosa pues estarían los directores de responsabilidad social de muchas grandes empresas, fundaciones empresariales y fundaciones familiares. Podríamos decir que la crema y nata de la filantropía en México estaría ahí.

Así que siguiendo los consejos de Gale desperté muy temprano y en mi mente me puse el traje de directora de responsabilidad social (aunque no lo fuera). Si iba a platicar con toda esa gente de alto nivel tenía que tener su actitud y la seguridad que estaba bien preparada para poder entablar cualquier conversación del tema.

El resto,  es una exitosa historia pues regresé a casa  con un tarjetero lleno; con la visión panorámica de lo que hay hoy en día respecto a la RSE y con nuevos amigos con los que pronto estaré haciendo alianzas para sumarnos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.