Cruce de caminos, ¿Qué eliges para ver?

Por El Recomendador
Perdona, lector amigo que te tutee y que te interrogue. Mi intención no es meterme en tu vida privada, ni tampoco me mueven ni la frivolidad ni el deseo de difundir chismes. Simplemente, quiero presentarte un menú breve de sugerencias para elegir mejor lo que hay EN PANTALLA.  Te reitero mi respeto irrestricto a tus gustos y libertad. Hay un dicho simplista que sostiene que somos lo que comemos. Y luego nos hace algunas advertencias sensatas para no comer platillos que nos hacen daño, sino elegir otros que mejoran nuestra salud y nuestro deleite.

 

He sostenido aquí que una persona educada enriquece día con día su conciencia moral y sus hábitos virtuosos. Pero la libertad y el buen gusto no van solamente tras el bien y tras lo que es verdadero y justo. Hay otro valor trascendental también verdadero que es la belleza que debemos procurar todos los días, desde que Dios amanece. La TV y el Cine pueden enriquecer nuestro espíritu, en todos esos aspectos. Pueden darnos un más alto sentido para vivir y para amar; y, también, entretenernos mejor con ingeniosas aventuras que nos permitan descansar de lo mucho que trabajamos. Bosquejo así el asunto:

 

Elecciones deplorables:

1.- Programación y películas basura    venidas de paquetes de cable o de  satélite que compramos a pesar de su pésima calidad. Nos pasan películas viejísimas, pésimamente mal traducidas y nos las interrumpen a cada rato con multitud de anuncios repetitivos y necios. 2.- Costos altos, contenido mugriento 3.- Prolongación y estiramiento absurdo e irracional de las series cuyos primeros capítulos fueron exitosos: Las temporadas multiplican sus temporadas hasta el absurdo.  Estiran las historias y arruinan el argumento inicial, hasta hacer odiosos a los personajes. Sólo se persigue el dinero fácil. Basados en el rating, estafan. Así sucede con la decepcionante tercera temporada de House of Cards que Netflix estira ya sin razón. Exprime el trapo hasta donde no puede dar más. Al consumir los deplorables productos aquí ejemplificados, en vez de boicotearlos, fomentamos el fraude y la explotación de la tontería por parte de las compañías productoras y distribuidoras; devaluamos nuestro gusto y la calidad del espectáculo. Cambiamos tiempo y buen gusto por un plato de lentejas.

 

Elecciones acertadas:

1.- Contratar bien nuestro cine y nuestros paquetes de TV. No elegir a los que nos toman el pelo con muchas estaciones, ni a cuál ir de malas, abusivas y caras.  2.- Si contratamos mejor contribuiremos a que aumente la calidad. Nuestra familia logrará educarse mejor en la libertad y en el buen gusto. Irá tras de lo mejor. Nunca encenderemos ya, como autómatas, el televisor. No soportaremos, ya nunca, programas para idiotas. ¿Por qué no elegir, mejor, Youtube, que  tiene mejor variedad y calidad de cosas que ver que los paquetes; y que, además, es gratis? Si va a gastar, gaste bien, contrate a la Filarmónica de Berlin o a Medici.tv, por ejemplo. O intente contratar buena TV en línea…