Crece el interés de empresas de clase mundial por establecerse en Tijuana

Oliver Rodríguez, director de la zona Noroeste de Newmark. Fotografía: Cortesía.

Redacción/Infobaja

Tijuana.- Después de un año complejo, se reactiva la construcción en el Noroeste del país con nuevos proyectos a lo largo de la ciudad de Tijuana que han facilitado la entrada a desarrolladores externos en lo que solía ser un mercado muy cerrado hasta años recientes.

Lo anterior se destaca en el reporte de actividades correspondiente al primer trimestre del año en curso, elaborado por Genaro López, analista de la zona Noroeste de la división de Investigación de Mercados de Newmark, cuyo presidente en México y director regional para América Latina es Giovanni D´Agostino, y en el cual se destaca que la mayor oferta se ha concentrado en el Florido – Blvd. 2000, debido al crecimiento de la ciudad de Tijuana hacia el sureste.

Esta zona industrial alberga a varias compañías de clase mundial y es la que concentra la mayor parte de nuevos proyectos en construcción con la entrada de desarrolladores en el área.

Asimismo, la expansión de la nueva ruta Vía Alamar ha permitido que el corredor Otay – Alamar continúe creciendo y permita la concentración de operaciones más cercanas al cruce de la frontera comercial con los Estados Unidos para mantener un auge constante. A su vez, la repavimentación de la zona Industrial Pacífico ha permitido que el corredor industrial Libramiento recobre la atención de la que carecía debido al abandono de su infraestructura.

Esto ha permitido que el inventario Clase A alcance los 3.1 millones de metros cuadrados y continúa creciendo debido a la actividad en construcción con precios de renta que han comenzado a incrementarse de manera estable, nuevamente.

“El corredor Otay – Alamar es el que registra mayor inventario, que se estima en 226 mil 040 millones de metros cuadrados con una tasa de disponibilidad de 0.4 por ciento. La mayor tasa de disponibilidad se detectó en el área industrial Libramiento con 1.6 por ciento y únicamente una tercera parte corresponde a espacio Clase A. La actividad en construcción comienza a incrementarse con nuevas naves de desarrolladores en las zonas industriales de Pacifico y Florido, informó Oliver Rodríguez, director de la zona Noroeste de Newmark.

Agregó que los precios de renta promediaron 5.70 dólares por metro cuadrado al mes durante el primer trimestre del año. El promedio se mantuvo a pesar de las desocupaciones de naves Clase B y la baja oferta de nuevas naves Clase A y los precios de renta continúan incrementándose en algunos corredores. Lo anterior se observa principalmente en el corredor Otay – Alamar. El área industrial de Otay alcanzó precios de renta récord de 6.40 dólares por metro cuadrado al mes.

Por lo que toca a la zona de Tecate, el mercado industrial registró un inventario de 460 mil metros cuadrados distribuido en tres parques industriales: Tecate, Bajío y Gateway. Este crecimiento se debió a la construcción del nuevo Complejo Viñedo por parte del grupo desarrollador PICSA que se localiza junto a su propio parque industrial Bajío; en la actualidad, sólo existe disponibilidad en el desarrollo de InQbate de este parque industrial.

En cuanto al mercado de Rosarito, al cierre del primer trimestre del año cuenta con un inventario de 295 mil metros cuadrados distribuido en 19 naves. La mayor operación de este municipio se encuentra en el campus Hisense y un nuevo desarrollo automotriz en el área. Actualmente, solamente existe una nave en construcción en esta ciudad con una huella de 6 mil 500 metros cuadrados por parte de un desarrollador privado.

“En años anteriores, el crecimiento de submercados aledaños como lo son Rosarito y Tecate, se había exponenciado debido a oportunidades por limitantes en Tijuana, tales como mano de obra, infraestructura, precios de la tierra”, apunto Oliver Rodríguez, director de la zona Noroeste de Newmark.

“Sin embargo, Tijuana ha logrado mantener un alto desempeño en su crecimiento y absorción de espacios industriales, al mantener bajos índices de rotación de personal, aumento sustancial del desarrollo de nueva vivienda y ha contribuido en inversiones en infraestructura para proveer necesidades por los siguientes 5 años, por lo que se prevé que siga siendo una ciudad de oportunidades de inversión en el desarrollo industrial de México”, agregó.