Corrupción consolidada

Por Manuel Rodríguez Monárrez

De consolidarse la sociedad de Kiko Vega con Aguas de Rosarito, SAPI para el 2058 los bajacalifornianos le habremos pagado 76 mil 740 millones de pesos a un consorcio creado para saquear al Estado. Los panistas en 30 años han monopolizado y privatizado el agua de Baja California.

En un acto más de pillaje, la monstruosidad final de los gobiernos panistas de Baja California está en camino, su ambición los ciega, están cortados con la misma tijera y sus socios del gabinete, representantes de los terratenientes dentro del gobierno,  los impulsan como parapeto para empujar los intereses más mezquinos, beneficiándose millonariamente con los dineros del pueblo.

El gobierno de Baja California garantizó a los inversionistas el pago de 149 millones 312 mil 18 pesos mensuales durante 37 años.

Mientras en California los requisitos legales para establecer una desaladora son prácticamente imposibles de cumplir, aquí abandonando el plan para el tratamiento de aguas residuales, en un sexenio Kiko Vega consolidó la corrupción y el negocio de su vida, construyendo dos plantas en las costa sur de Ensenada y San Quintín; y una más cercana que ya preparan para encarecernos un servicio más. Con el impacto que a su tiempo se dejara sentir, primero en el ecosistema marino, cuando aparezcan cetáceos y animales muertos y después en la población.

Preocupado por cerrar su gobierno con la joya de su corona, su último gran negocio, la estafa maestra de Baja California, la concesión por 37 años de la desaladora de Rosarito, Kiko Vega ya empezó a asustar a la población con el cuento de que el agua del Río Colorado no alcanza para abastecer los 148 millones de metros cúbicos de agua que los bajacalifornianos consumimos.

Acostumbrados a pactar con las elites excluyentes, los gobiernos panistas le concesionaron al empresario Alejandro de la Vega la planta de Rosarito, si el mismo que es propietario del Fraccionamiento Puerta de Hierro, nada más que lo único que falta es construirle la planta con dinero público y pagarle millones por que nos de agua semitratada con residuos tóxicos, drenaje y exceso de salmuera, que disque van a alcanzar a procesar con tecnología de punta, para dentro de una década, vendernos a los bajacalifornianos los tratamientos para piedras en los riñones y el cáncer producto de agua con minerales especiales. Imaginen que Kiko Vega no les cumpla a sus socios de Estados Unidos, no solamente estaría siguiendo procesos judiciales en México sino también en el extranjero.

De la vista gorda

El gobierno de Tijuana sigue siendo rehén de los intereses inmobiliarios que mueven la tierra sin tomar en cuenta las siniestras consecuencias, el reciente derrumbe en la Colonia Juárez es un ejemplo más de cómo se manejan las cosas en la administración urbana de la ciudad.

Y es que durante las horas críticas posteriores al derrumbe la autoridad no se hice presente y la compañía que quitó la barda pudo maniobrar para cambiar la escena a sus anchas. Claro con la complacencia de sus socios, los gobiernos panistas en turno. El de Arnaiz es el séptimo derrumbe que se da durante la presente administración municipal.  Mientras la empresa pide no magnificar el tema, los vecinos no pueden dormir ante la amenaza inminente.