Contra los pronósticos

Por Dante Lazcano

Hace muchos años, en 1995, apenas iniciaba mis coberturas y fue cuando recibí una de las mejores lecciones que ningún libro o aula pudieron haberme enseñado en función de entender que el rating irá por encima de lo lógico.

En aquel año los Dallas Cowboys parecían imparables, marchaban con marca de 8-1 y se venía el duelo entre los San Francisco 49rs, quienes como campeones defensores irían a Dallas con foja de 5-4, racha de dos derrotas y de los últimos cuatro partidos habían ganado uno.

Además que el juego era en Dallas, los californianos iban con un hospital, Steve Young, Brent Jones, vamos, creo que hasta el coach, George Seiffert iba con catarro por lo que la lógica indica que ante el aplastante paso de Dallas de Aikman y Emmith Smith, los texanos se llevarían el triunfo y por paliza.

Recordemos que el duelo era la revancha del juego de campeonato de un año antes en el que los gambusinos escaparon con un improbable triunfo que impidió un eventual tricampeonato del equipo de la estrella solitaria.

La noche previa al duelo un directivo del entonces Jack Murphy me explicó que ese duelo lo perdería Dallas porque si ganaban se irían sin problema al campeonato y a nadie le importaría la liga, cosa que al final sucedió ya que San Francisco ganó por más de dos touchdowns de diferencia.

El panorama es el mismo que se vive en la Fórmula 1 en donde Red Bull se ha visto aplastante y tras once carreras lideran tanto campeonato de constructores con 359 puntos, 56 por encima de Ferrari y 122 de Mercedes, mientras que en el de pilotos Max VErstappen camina sin problemas con 208 seguido de Charles Leclerc con 170 y 150 de Sergio Pérez.

Estamos a 12 carreras que la temporada termine y a un par de que se tomen la pausa de verano, pero si algo puedo anticipar sobre la base de la experiencia vivida en otras disciplinas es que Red Bull, como ya les sucedió en las últimas dos justas en las que sólo uno de los dos pilotos subió al podio, van a empezar a dejar de ser tan dominantes.

Por lo mismo es que de nuevo todo el apoyo y estrategia será para que el holandés amarre el bicampeonato y se haga trabajo en equipo para quedarse con el de constructores pues el engrudo empieza a hacérseles bolas.
Y el motivo es muy simple a aquel duelo de Dallas y San Francisco del 95: el interés bajará de manera impresionante pues todos quieren ver una competencia muy cerrada como la que incluso se vivió el año pasado en la que en la última curva Verstappen superó a Lewis Hamilton.

Y de Hamilton, de quien se me hizo un comentario inapropiado al inicio de la carrera en el sentido que renunciaba a ir por el campeonato dadas las fallas que presentaba su vehículo, bien o mal ahí la lleva, está en sexto sitio con 109 puntos, sólo en dos ocasiones no ha hecho podio por lo que en un descuido de los punteros de nuevo se mete de lleno a la contienda del campeonato.

Cabeza descanso – Mis dos centavos
Métele papá.