Construcciones verticales, obligadas a cumplir

Tijuana.- Las edificaciones verticales residenciales que se construyen en Tijuana, como parte de un “boom” inmobiliario, se encuentran en zonas prioritarias de re-densificación; sin embargo, muchas de estas no cumplen completamente con la transferencia de derechos, afirmó el director del Instituto Metropolitano de Planeación de Tijuana (Implan), Daniel Rivera Basulto.

“Hay algo con lo que no se ha cumplido: transferencia de derechos y aplica en el sentido de que si quieres desarrollar, necesitas darle algo a la ciudad, a los vecinos dentro de la zona”, señaló.

 

En Tijuana hay al menos 35 proyectos verticales en construcción, de acuerdo a la información del Colegio de Ingenieros Civiles de Tijuana (Cictac), y cada una de estas edificaciones está obligada a cumplir con ese concepto.

“Sí está legalmente dentro de los programas, en el Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población en Tijuana”, dijo Rivera Basulto. “Es lo publicado y en el cual se rigen todos los usos y destino de suelo”.

Explicó el funcionario que los constructores de los proyectos verticales en la ciudad pueden aportar con áreas verdes, equipamiento, una delegación, rehabilitación de vialidades e instalación de una tubería. “Puedes hacer un trabajo comunitario dentro de la zona y eso es parte de lo que necesitamos para actualizar la carta urbana”.

En la ciudad se proyecta la edificación de 700 a 800 regímenes de condominios en diversas modalidades, para 2017- 2018, como parte de la zona económica denominada “Alta Baja”, según datos del Cictac.

Rivera Basulto reconoció que sí hay un “boom” de edificios, para un mercado con poder adquisitivo de entre un millón y un millón y medio de pesos.

Los edificios Adamant y Praga -éste último con número 4113, en el fraccionamiento Hipódromo, sobre el Bulevar Agua Caliente- han causado inconformidad entre los vecinos, debido al aumento del tráfico vehicular en la zona.

Por otra parte está Levant Campestre, ubicado en la calle Tapachula, número 11402, además de las 10 construcciones en la colonia Francisco I. Madero, conocida como “La Cacho”.

La Dirección de Administración Urbana es la encargada de solicitar a cada uno de los desarrolladores que cumplan con la transferencia de derechos, que beneficie a terceras personas (no sólo constructor y comprador).

“Con este edificio cómo voy a impactar toda la infraestructura, cómo voy a dañar a terceros, por ejemplo, si voy a tener los servicios necesarios, dependiendo la edad de las personas que van a vivir ahí, si son familias completas, necesito una escuela, un centro médico, si está cubierta con las delegaciones y comandancias”, explicó.

“Otro de los puntos es cómo va a impactar este desarrollo ante los vecinos, la gente que está en el área”, agregó. “Puede ser desde qué microclima le voy a generar -una torre que va a dar sombra todo el día-, hasta qué flujo me va a generar para entrar a la zona”.

Áreas prioritarias de re-densificación

Tras una política impulsada por el gobierno federal, se determinó la re-densificación de zonas en el país, es decir, el aprovechamiento máximo del espacio para un crecimiento habitacional ordenado, basado en la ampliación vertical y no horizontal.

Fuente: Sedatu

– Áreas receptoras de Transferencia de Derechos de Desarrollo. Son aquellas que se localizan en áreas urbanas consolidadas y no consolidadas en donde el PDUCPT (Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Tijuana) y demás programas del Implan establecen aptitud para el desarrollo urbano y capacidad de densificación.

– Carta Urbana. Mapa rector que establece los usos, destinos y reservas de suelo en el centro de población, en donde se establecen las propuestas, estrategias y elementos que integran el sistema urbano de la ciudad.

Fuente: Reglamento de zonificación y usos de suelo del centro de población de Tijuana