Consignas ocultas

Por Manuel Rodríguez Monárrez

manyrodriguez@live.com.mx

Twitter: @Tijuanagreen

La pobreza es creada por el sistema que hemos construido, las instituciones que hemos diseñado y los conceptos de desarrollo que nos hemos formulado. Sólo 22 economías nacionales son más poderosas que sus corporaciones, mientras que la fortuna de Bill Gates equivale a la economía de 48 países subdesarrollados, Toyota es más poderosa que Colombia, Hitachi está a la par de Chile, Boeing del Perú y Sempra Energy tiene una economía más fuerte que la de Baja California.

Los empresarios mexicanos requieren de un sexto sentido de supervivencia en un mercado cada día más abierto y competitivo, quien intuya y descifre acertadamente las nuevas tendencias de la globalización, podrá tener mayores posibilidades de mantenerse en el tablero. En Baja California por mucho tiempo la industria maquiladora fue el principal motor de la economía regional impulsada por la intensa necesidad de mano de obra barata, misma que dio empleo a miles de bajacalifornianos que lentamente han visto desaparecer sus ingresos frente al monstruo chino que todo lo hace más rápido y más barato .

Pero sin duda es la Pequeña y Mediana Empresa mexicana, conocida como PyME la que ha visto un lento pero gradual crecimiento en todos los rubros de la economía, tanto en industria, como en comercio o servicios, las PyMEs han sido creadas y dirigidas por profesionistas que egresan del Tecnológico, UABC, Cetys, Ibero, Xochicalco y algunas otras Universidades que cuentan con áreas de incubación de proyectos de negocios universitarios, desde donde se han diseñado ideas frescas que muchas veces terminan siendo conceptos exitosos en un mercado como el de Tijuana, Ensenada o Mexicali, pues abundan lugares que ofrecen cafés de calidad, galerías de arte, centros de creación de software, recicladoras de todo tipo de materiales, agencias de publicidad y eventos, en general negocios dedicados a resolver problemas sociales, económicos o ambientales, entre otros casos recientes de éxito.

Lamentablemente desde la estructura de apoyo gubernamental se ha desdeñado a las PyMEs a pesar de su importancia, la banca de desarrollo no les presta dinero a jóvenes valientes y arriesgados. Mientras la democracia nos cuesta más de 16 mil millones de pesos en nuestro país, la Secretaría de Economía promueve un fondo para la Pequeña y Mediana Empresa de tan sólo 500 millones de pesos.

Supeditar el poder del Estado al de las corporaciones parece ser una de las grandes consignas de la era globalizadora que nos toca vivir, aunque hay estados como el de la India que están apostando más a su clase media como eje desarrollador pues saben que el capital extranjero es caprichoso y especulativo, por lo que el estado mexicano debe entender que las PyMEs contribuyen más al bienestar y al gasto familiar de manera directa. Cuando tienes un potencial como la juventud bajacaliforniana y el gobierno te da la oportunidad de desarrollar ese potencial entonces vives una sociedad funcional, pero para eso todavía nos falta un buen trecho, a pesar de las cifras estadísticas de primer mundo que a veces nos quiere vender el gobierno en turno.

*El autor es Internacionalista egresado de la UDLA-Puebla.