Conflictos por las fronteras en el Cono Sur siguen latentes: Velut

Redacción

Tijuana.-El Colegio de la Frontera Norte llevó a cabo la Conferencia Magistral “Fronteras y espacios regionales en el cono sur de América” impartida por el Dr. Sébastien Velut, profesor de geografía en L’Institut des Hautes Etudes d’Amérique Latine, en las instalaciones de El Colef en San Antonio del Mar.

Durante esta conferencia el Dr. Velut planteó un contexto general de las fronteras en Latinoamérica y el mundo que, desde su punto de vista, originan tensiones en escalas nacionales y locales por su geografía, generando una fusión de la realidad en la frontera, destacando los casos de Uruguay, Paraguay, Brasil, Argentina y Chile. Así, un sistema de subdivisión de espacios es característico de la modernidad, sin embargo, estos espacios han servido para depositar en ellos expresiones de tensiones nacionales.

En un imaginario geográfico, los proyectos nacionales “traducen la mirada geopolítica de los Estados que pretenden limitar fronteras lineales”. Se generan fronteras de conflicto desde la colonización, dejando rezagos de confrontaciones entre Estados, de construcciones de territorios, definición de fronteras lineales, entre otros proyectos nacionales. Mencionó que la geografía física “es una de las bases de la identidad nacional”, y punto clave para la defensa de las fronteras, ya que la población es cambiante.

En el caso de la frontera Chile-Argentina, destacó que una de las fronteras más grandes del mundo, con condiciones naturales y físicas adversas que permiten tanto fronteras marítimas como fronteras en cumbres de 4 mil metros sobre el nivel del mar.

Los imaginarios nacionales, planteó, son una actualización de conflictos, pues en los casos de Brasil, Argentina y Paraguay cuentan en la historia de sus mapas los conflictos por fronteras que habían sido poco claras incluso para el Imperio, hasta el Tratado de Madrid. Esto declara también que la Patagonia, o bien, el “territorio indio del norte”, es  un espacio definido recientemente.

Quedan otras dificultades físico-geográficas, como los desplazamientos de los ríos, que permiten regiones de arbitraje o de fronteras que no coinciden. Sobre esto, dijo, “no se puede y creo que nunca se va a poder definir este espacio”, más que “sólo la línea imaginaria, porque no se puede plasmar en el terreno”.

La Guerra de la Triple Alianza (1865 – 1870) también ha generado dificultades en la definición territorial y, aun todavía, en los diálogos para la relación entre Paraguay, Argentina y Brasil. La Guerra del Pacífico, a su vez, sigue teniendo reminiscencias en la frontera marítima; se sigue reclamando acceso al mar por parte de Bolivia, mientras que Perú provoca en Chile una discusión sobre el territorio comercial de las aguas. Estos conflictos, así mismo, tienen su peso por tratarse de la disputa sobre la zona pesquera más fructífera del mundo. Otra insistencia de recursos naturales, se encuentra en el caso de la Guerra de las Malvinas pues, a pesar de haber llegado Argentina y Gran Bretaña a un acuerdo sobre estas islas, se reclama el petróleo que se encuentra en ellas.

Tras el periodo de la dictadura de Pinochet, se colocaron entre Chile y Argentina fronteras minadas, esto para prevenir un ataque argentino. Sin embargo, son inmigrantes que cruzan ilegalmente desde Bolivia quienes han sido sus víctimas.

Además, la Península Antártica es motivo de discusión diplomática entre Chile y Argentina a pesar del Tratado Antártico, que no permite reivindicaciones territoriales. Las diferencias de ideología sobre este terreno se pueden contemplar en los mapas generados en cada uno de ambos países.

Un aspecto muy importante que expuso el Dr. Velut, fue el de proyectos de integración hegemónica. Para esta se han planteado grandes proyectos energéticos, de integración supranacional y de redes de intercambio, tales como Mercosur, Comunidad Andina, la Unión Europea y el Tratado del Río de Plata. Para esto, destacó que Mercosur no ha generado la interacción comercial que se propuso en un principio, en cambio ha afectado a la economía de Paraguay, transformándola a través de regalías y la corrupción de sus fondos.

En cuanto a las represas, éstas se utilizan como instrumentos de integración binacional, como el caso de la represa de Yacyretá, que es un punto estratégico para Argentina en su adquisición de energía. Sin embargo, las represas, además de afectar las condiciones del medio ambiente, mantienen redes de energía que no toman en cuenta las condiciones de los pueblos que cruzan, es decir, estos proyectos no tienen una aceptabilidad de la población ni se distribuyen a la gente.

Los problemas del ámbito energético entre Chile y Argentina se acentúan más al Norte de ambos países, donde los campos mineros son más fuertes y las interacciones eléctricas más limitadas.

Surgió también la consideración de los nuevos espacios regionales, pues a lo largo de la frontera de Chile y Argentina se encuentran situaciones de interacción muy diversas. Mientras que en el Norte los puntos de intercambio son más vigilados y menos constantes, en el Sur casi desaparecen, pues la población tiene modos de vida muy similares, asumiéndose bajo una identidad patagónica. Esto permite concluir que interacciones fronterizas tan distintas “no se pueden organizar de forma pareja”.

Para concluir su participación, el Dr. Velut hizo algunas proposiciones como fomentar las actividades regionales y las conexiones transfronterizas facilitadas por la infraestructura, así como abordar el desafío del manejo de recursos naturales y del medio ambiente. Incluyó que es necesario pensar de manera diferenciada la gestión fronteriza, “algo que a los Estados les cuesta mucho hacer”, mencionó.