Condenados a la informalidad

Por Manuel Rodríguez Monárrez

Mientras los gobiernos del mundo abordan los problemas del bajo crecimiento, un gobierno burocrático como el nuestro que sigue tramitando expedientes por consigna y manteniendo la expedición de permisos como un coto de poder, está destinado a sepultar su economía interna.

Desde Jesús González hasta la actual administración municipal, vengo escuchando promesas de que por fin podremos abrir un negocio en 72 horas, yo acabo de hacer el experimento con un comercio de bajo impacto que mandé al primer paso, que fue el dictamen de uso de suelo y efectivamente pude constatar que ha habido mejora pues me tardo 8 días en responder la autoridad, lo cual no está nada mal, pero es menester que los negocios de bajo impacto puedan “aperturar” operaciones de forma inmediata en Tijuana.

Primero abres y luego inspeccionas, esa sería la nueva filosofía facilitadora que deberá adoptar los funcionarios con el reglamento en ciernes. Recuerdo muy bien las gestiones que empresarios como el C.P. Noé Morales Meza han hecho por digitalizar todos los trámites de la ciudad, sin embargo el que los funcionarios públicos suelten la discrecionalidad a cambio de que ahora sea a través de un sistema digital ha costado mucho trabajo. Y claro más si no hay voluntad política “desde arriba” o las decisiones importantes se postergan, pues en la agenda no se tiene como prioridad a los microempresarios.

Me dolió mucho enterarme que en la pasada administración municipal se dilapidaron más de 20 millones de pesos de Conacyt en un proyecto de mejora regulatoria que nunca se implementó en el municipio de Tijuana, incluso presenté mi denuncia ante Sindicatura por tales hechos. Sin embargo, con cero presupuesto adicional más que nuestras dietas y con programadores internos del ayuntamiento,  después de meses de trabajo y mesas de negociación, llegamos a un acuerdo con la Coordinación de Gabinete, que dirige el Ing. Bernabé Esquer Peraza, para impulsar juntos el  proyecto final de reglamento de mejora regulatoria, mismo que fue dictaminado el pasado 4 de mayo del año en curso, y aprobado con el voto unánime de los siete integrantes de la Comisión de Gobernación y Legislación que preside el regidor Arnulfo Guerrero.

Cabe destacar, que en todo este proceso organismos empresariales como CDT, Canaco, Canacintra, Coparmex y el Colegio de Contadores Públicos de Baja California se han mantenido atentos y aportando sus propuestas a los trabajos técnicos. Como ciudad estamos a un paso de la implementación del Reglamento de Mejora Regulatoria por parte del municipio de Tijuana que tiene como objetivo establecer las bases para la actualización de las normas jurídicas y administrativas que se brindan, y permitir a los sistemas y procedimientos de atención a los ciudadanos tener un sistema integral y eficiente.

Desde la promulgación de la Ley Estatal en la materia en 2012, nuestro marco regulatorio se había quedado rezagado, y ya vamos muy tarde como municipio en la búsqueda de propiciar un entorno más competitivo para los micros y pequeños empresarios. Y es que de acuerdo al dictamen aprobado en Comisión de Gobernación y Legislación el Reglamento de Mejora Regulatoria contemplará 19 asientos para una Comisión que funcionara permanentemente haciendo de la participación ciudadana uno de sus elementos más fuertes. Ahora el último paso es su aprobación en el Pleno del Cabildo.

Lo anterior implica que el municipio pudiera estar apostando por una agenda de mejora regulatoria como una de las herramientas de mayor relevancia de este gobierno, aunque todavía falta mucho para que la mejora regulatoria se institucionalice como un proceso de mejora continua que se vea reflejado en  la reducción del número trámites, la eliminación de costos y la simplificación de formatos en línea. Tenemos que lograr pasar de la apertura de empresas en 72 horas, a la apertura instantánea.