Con tintes de pretemporada

Por Guillermo Sánchez-Aldana

Queda claro que toda esa emoción acumulada previo al arranque de una nueva edición del torneo mexicano se fue perdiendo al pasar de los minutos dentro de los partidos que se disputaron el pasado fin de semana. Y es que se entiende que para muchos conjuntos la primera jornada es solo una extensión de la pretemporada, aunque con la gran diferencia de que los resultados de dichos encuentros si importan. La mayoría de los equipos llegan incompletos a la primera semana, ya sea por el cumplimiento de alguna sanción impuesta a algún jugador el torneo pasado o por estar en la espera de algún refuerzo de lujo proveniente del extranjero, y esa poca confianza mostrada por algunos jugadores que tienden a ser suplentes se llega a notar.

Además, la falta de ritmo y la lenta adaptación de gran parte de los futbolistas recién arribados suelen mermar el espectáculo de cualquier partido, sobre todo al hablar del futbol mexicano. La adaptación siempre es un tema de conversación al inicio de cualquier temporada, y no hay duda de que el Clausura 2018 se verá envuelto en al menos un caso de algún jugador que nunca logró encontrar su mejor nivel dentro de esta liga. Y sí, uno sabe todo esto, pero no puede evitar verse envuelto en la euforia que trae consigo el arranque de cualquier torneo de nuestro balompié. Después de todo, con el inicio de cada torneo se revive la esperanza de cualquier aficionado de poder ver al equipo de sus amores levantar una copa.

Pero bueno, para todo esto, ¿cómo estuvo la primera jornada de la presente campaña? Y la respuesta es simplemente una palabra: normal. Fuera de la sorpresa que dio el conjunto de Puebla al derrotar al actual campeón y la gran voltereta que le propinó el equipo de Pumas a su rival en Pachuca, el resto de los resultados estuvieron dentro de lo que uno pudo haber esperado. Quizá también se le puede agregar a la lista de resultados inesperados la goleada de Santos sobre Lobos BUAP, la cual incluyó un triplete cortesía del delantero del equipo de Torreón Djaniny Tavares, pero hasta ahí llega la lista en cuanto a partidos emocionantes. Hubo cuatro empates desabridos, incluyendo uno que contó con la participación del conjunto de Tijuana, en donde por momentos los equipos mostraron cierta incomodidad dentro del terreno de juego y la gran falta de actividad se hizo presente de manera aparente. Al menos más de la mitad de los partidos (5 de 9) tuvieron un triunfador definitivo.

En cuanto al partido de Xolos, lo único que se puede decir es que fue una exhibición lamentable por parte de ambos equipos. La excesiva presión con la que carga el conjunto de Cruz Azul por la llegada tanto de su nuevo técnico como la de sus refuerzos pudo haberlos afectado, pero también se notó la falta abismal de entendimiento entre los jugadores del plantel canino. Y queda claro que hay jugadores de mucha calidad dentro del plantel fronterizo y que Diego Cocca puede armar un equipo verdaderamente competitivo, pero hasta el aficionado más fiel se pudo percatar que su presentación se vio opacada por serios tintes de pretemporada.