¿Con presionarlo tendrá su escuela?

Por Maru Lozano Carbonell

Partiremos de la base que los papás quieren siempre lo mejor para los hijos, sin embargo, ¿ese deseo hace que lo dirijas adecuadamente? ¿Qué expectativas tienes tú y cuáles tienes de la sociedad? 

Si presionas a tu hijo para que saque cierto estándar de calificación, o bien, sea admitido para ingresar a la institución para la cual concursó, la salud emocional de todos se verá afectadísima, el ambiente, ni te cuento.

Con presionar, lo que verás reflejado es ansiedad y estrés. Ya muchos de los hijos hicieron el examen para ingresar al siguiente nivel en alguna escuela o universidad, pero no todos contarán con la suerte de entrar. De nada servirá tu discurso catastrófico.

Ya sabemos que cuando una persona no está bien, simplemente no puede encontrar motivos para impulsarse. Lo que debemos hacer los adultos que rodean al menor que está intentando algún ingreso es reconocer el esfuerzo y ponerlo en situaciones y lugares donde pueda dar frutos. Que los problemas son siempre áreas de oportunidad para aprender y por ende mejorar.

¿Qué hacer ante la decepción y el sentimiento de frustración? Recuerda que el rechazo es un descalabro que afecta profundamente. A cualquier hijo le importa más que los papás piensen bien de él. Si no hay aprobación, simplemente comenzará con problemitas al comer, depende la edad podría empezar a fumar, tomar o recurrir a alguna sustancia que supla la sensación de vacío e inutilidad, se aislará e incluso se podría enfermar.

No todos pueden quedar admitidos en la escuela que elegiste, son un montón de niños, jóvenes y universitarios yendo por el mismo objetivo, así que no significa que es el único sitio. Hay versiones en línea, hay otros momentos en los que se puede volver a intentar y si el hecho de moverte en sentido diferente molesta, no importa, habrá que hacerlo porque la actitud de avanzar sería el mejor ejemplo que tu hijo tendrá para futuros aspectos en su vida. 

¿Qué herramientas le das para que consiga ser un excelente ser humano? Con presionar no se puede relajar. Nadie bajo el yugo puede siquiera emitir sonido alguno. Y ¿si cambias de expectativas tú? Eres el adulto y tienes un abanico de posibilidades para investigar, abordar y sentarse a analizar juntos. Así motivas para potenciar lo que le agrada hacer.

Sabemos que nuestro querido gobierno nos da muchas primarias, menos secundarias, muchas menos prepas y escasas universidades. Pero en caso de prepa y universidad hay opciones gratuitas en línea. Una carrera no es la única que el joven podría cursar, hay especialidades, maestrías, etc. Platícale de los posgrados y la educación continua, busca en “AMEXCID becas para mexicanos”, te cuento que mi hijo se pudo ir a Rusia tres años para estudiar una maestría a cero pesos.

Aliéntale a ver el mundo tal como es, con mucha gente, pero con posibilidades infinitas que ahora, con la ventaja de la tecnología, tenemos por recursos. Un rezago académico se puede cubrir en cualquier momento, pero un desgarro emocional, se parcha y resurge al mínimo roce. Recuerda que la mejor escuela es la que enseña habilidades para la vida y esa, viene de casa. Ya lo dijo el argentino Carlos Kirchner: “Cuando se tiene que presionar es que hay muy pocos elementos para convencer”.