Con butacas garantizadas

INDIANÁPOLIS, INDIANA.- Los organizadores de la edición XLVI del Súper Tazón en Indianápolis, garantizaron que los aficionados que acudan al estadio Lucas Oil no experimentarán lo sucedido el año pasado en Dallas cuando no les permitieron utilizar sus butacas debido a que no reunían los requisitos de seguridad, se dio a conocer durante la cobertura especial de El Informador de BC. 

Para el Super Bowl que se disputará el siguiente domingo entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Gigantes de Nueva York, Brian McCarthy, vicepresidente de comunicación de la liga, confirmó que al inmueble en el que juegan los Potros de Indianápolis, sólo se agregaron 254 butacas temporales, a diferencia de las 3,200 que no se usaron en el inmueble de los Vaqueros.

“Una de las cosas que determinamos para los asientos temporales en el estadio Lucas Oil fue agresivo y que se probara, determinamos que seguiríamos adelante con las cosas que tuviéramos mass fácil el control y las cosas que fueran fáciles de instalar o que se consideraran instalar antes”, dijo Frank Supovitz, vicepresidente de eventos de la NFL.

La edición anterior de la NFL se recordará, entre otras cosas, porque 1,250 aficionados con boleto en mano no pudieron ocupar sus butacas debido a que estas no reunían los requerimientos mínimos de seguridad.

Por ello es que a algunos los reubicaron o terminaron viendo el partido de pie frente a monitores pues el dueño del inmueble, Jerry Jones, y de los Vaqueros de Dallas, pretendió implantar una nueva marca de asistencia al Super Bowl con 105 mil espectadores, pero se quedó corto, por el detallito, con 103,219 de la marca establecida en la edición de 1980 del Super Bowl cuando se disputó en Pasadena, California.

Acorde a información que distribuyó la liga, el estadio que albergará la siguiente edición del Super Bowl aumentará de 63 mil espectadores a 68 mil, esto debido a que en algunas áreas se permitirá que gente vea el partido de pie en áreas designadas.