¡Comunícate bien!

Por Maru Lozano Carbonell

Si queremos algo la comunicación es primordial. No importa dónde o con quién nos encontremos, tenemos que saber “coquetear” con las palabras y actitud para poder obtener lo que deseamos a la vez que hacemos sentir al otro valorado.

Siempre vamos a estar con alguien superior, igual o inferior a nosotros; así que ubícate primero.

Usualmente llegamos con la petición y nos saltamos “abrir y cerrar”.

Cuando estás con alguien superior a ti: Un jefe, papá, mamá, la persona detrás de un mostrador, etc., lo primero que tendríamos que hacer es nombrarle, eso es abrir; hacer contacto visual, comunicar el mensaje, dar explicación si es necesario y cerrar con un “gracias” o un leve contacto físico. ¿Cómo hacer esto? Por ejemplo, “licenciado hoy me necesitaría ir quince minutos antes, es que voy al doctor, ¿se podría?”. Esperamos respuesta y cerramos agradeciendo. Por favor, no le digas lic, inge, doc, mijo, mija, oiga… Date cuenta que llegamos enseguida con esto: “Oiga, no me pida muchos pendientes porque tengo que irme antes ¡eh!  Ya le había dicho que voy a un mandado…”.

¿A qué le sabe que llegues así? Tampoco llegar con una mega explicación sin soltarle el punto específico, recuerda que los superiores a nosotros están en mil cosas y abrumamos.

Si se trata de un igual, me refiero a un compañero de trabajo del mismo nivel, un hermano en la casa, un compañero en la escuela, pasajeros en transporte –si todos vamos así- etc. Hay dos formas en las que usualmente abordamos, como mamá/papá o como hijo. Por ejemplo, “Oye no seas malita mija, ¿sí me sacas unas copias? Es que las necesito para ayer, si no ya valí…”. (Posición hijo) Así que podrías esperar a que tu “igual” se ponga en pose de mamá/papá y te cuestione para qué, por qué, quién las encargó… hasta hacerte rabiar, ¿cierto?

O bien, llegamos como mamá/papá: “Mija, ten listas las copias pero ya, por favor no quiero que te pongas en la computadora a chatear porque esto urge ¡eh!”.  Aquí espera travesuras de tu “igual” idéntica a la de un hijo mañoso y enojado porque le ordenas. Igual te tiene las copias pero con tinta bajita.

Lo recomendable y que no falla es llegar con tu “igual” nombrándole (como le gusta que lo hagan), haciendo contacto visual, comunicando la petición terminando tus verbos con “…ría”, breve explicación de tiempo y agradeciendo.  Por ejemplo, “Raúl, ¿sacarías este juego de copias, por favor? Se necesitarían listas para las 4:00 pm… te lo agradezco mucho”. Terminar los verbos en “…ría” suaviza y nos pone en el mismo nivel automáticamente. ¡No falla!

Y ¿qué tal cuando estás con alguien inferior a ti? Un alumno, un hijo, un empleado, un intendente, etc. Aquí es importantísimo nombrarle, contacto visual, explicar muy bien, luego dar la orden y cerrar agradeciendo; todo con un “nos”.

Usualmente llegamos así: “Limpie la sala de juntas por favor, urge”. Lo ideal es: “Doña Mari, hoy tenemos junta de accionistas, vienen a las 2:00 pm, son 20 personas, ¿se podría tener la sala lista, por favor? y agradeces. Así se puede anticipar que ella te diga que no hay suficientes sillas o equis cosa. Al incluir con un “nos” la persona inferior se sentirá parte del equipo.

Comunicar asertivamente también es ¡valorar!