Competitividad BC

Por Juan Manuel Hernández Niebla

“Los conservadores odiamos el desempleo”, Margaret Thatcher

En la década de los 90s, Baja California, y Tijuana en particular, eran reconocidas como la capital mundial de los televisores y la electrónica. En la región se fabricaban la inmensa mayoría de las TVs que se vendían en el mundo.

Los factores que nos daban esa competitividad eran la proximidad con el estado de mayor pujanza económica americana: California, en conjunto con mano de obra calificada, así como una nueva generación de ingenieros y administradores de clase mundial.

BC ocupaba el tercer lugar en competitividad y captación de nuevas inversiones, sólo por detrás de Nuevo León y Jalisco.

Sin embargo, algo sucedió. Falta de visión y la consecuente falta de una política industrial, hizo que estados como Querétaro y Guanajuato empezaran a atraer a la mayoría de las inversiones de empresas de alta tecnología y empleos de calidad.

Su apuesta fue relativamente simple: generaron la infraestructura para “acortar” las distancias con la frontera con EU. Ferrocarriles, espuelas de tren y supercarreteras que eliminaran el factor distancia con EU, así como educación superior con altos grados de tecnología, y la visión y apoyo de sus gobiernos estatales, apuntalados por el sexenio foxista.

En el inter, BC se estancó. Sin mayor inversión en infraestructura, el estado tuvo un retroceso de procesos de manufactura de clase mundial a simples operaciones de ensamble, que, si bien crean empleos, generan precarización salarial y la ausencia de una alta derrama económica en la región.

La situación actual no parece cambiar, de acuerdo a Inegi, BC cerró 2020 con una contracción económica del 4.5%, situación no registrada desde hace 11 años, y donde desde 2015 mantiene una tendencia descendente en su actividad económica, donde nuestro estado depende ahora mas de indicadores de crecimiento vinculados de EU.

Según el índice de competitividad estatal (ICE), correspondiente al 2021 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), BC tuvo un descenso de dos lugares para ubicarse en la posición numero 13, donde competitividad se define como la capacidad de las entidades para generar, atraer y retener talento e inversión.

El ICE reporta que los mas grandes descensos del estado se dieron en información de finanzas públicas, seguridad, e informalidad laboral. Lejos parecen estar los días donde nuestro estado estaba en los primeros lugares en materia de competividad, hoy estamos detrás de CDMX, NL, Querétaro, Coahuila, Jalisco, Aguascalientes, BC Sur, Sonora, Yucatán, Chihuahua y Tamaulipas.

El ICE cataloga a Yucatán como la entidad más segura, la CDMX como la más innovadora, Sinaloa como la de mayor avance, Chihuahua con la mejor infraestructura, ubicando a CDMX como el estado más competitivo.

Nuestra pérdida de competitividad amenaza con provocar más cierres de empresas y salida de inversiones, empeorado por falta de obra pública y los abusos de poder que se han experimentado en la administración actual contra las empresas, generando incertidumbre jurídica y violando el estado de derecho.

Igualmente, el alto nivel de endeudamiento que nuestro estado ha experimentado durante los últimos ocho años, donde la deuda pública se ha incrementado en más de $4 mil mdp, de los cuales $1,600 mdp pertenecen a la administración actual, no tiene explicación ante la ausencia de obra pública e infraestructura.

Adicional a los temas de seguridad, educación, infraestructura y desarrollo social, la próxima gobernadora o gobernador deberá elaborar un plan emergente de recuperación económica y competitividad que nos saque de lustros de estancamiento.