¿Cómo surgieron?

Por Maru Lozano Carbonell

Los memes, que son imitaciones. Esto viene del griego “mimema” y hoy día con ello se propaga una cultura o memorias sociales. 

Es un tipo de evolución porque existen de las situaciones caricaturizadas, los cartones, etc. Antes solo podían expresarse los que contaban con un micrófono, pantalla o medio impreso; pero ahora ¡todos podemos hacerlo con las redes!

Pero no todos somos creadores, hubo alguien que inventó un “creador de memes” o herramientas para editar, que hacen que sintamos la satisfacción de elaborar una imagen divertida, en ocasiones difícil de expresar con palabras. 

Lo increíble es que ya no tenemos que esperar a ver cómo nos licúan y cuelan la información en tele o radio, si un mesero vio algo, el “meme” circula en dos segundos.  

Si somos promotores de alguna marca, bueno, la estrategia debe pensarse para que el “meme” o la animación de éste, nos dé resultados no nada más en términos de virales sino tangibles.

¡Ay! Son buenísimos, atractivos y ¡te llegan!  Pobre Carmelita Salinas que es uno de los íconos más usados, pero te hacen el día, más si lo animas como “gif”.

Es raro que yo vea televisión, pero en días pasados la prendí en la mañana y me di cuenta que en cada programa matutino hay secciones destinadas a hablar de los “memes”. En las redes, medios informativos te resumen los memes de cierto evento clasificando a los mejores; ¿ahora los medios informan lo que informamos? ¿Será por eso que ahora la gente le cree más a facebook?

Lo que sucede hoy día es que se está disminuyendo la atención y comprensión lectora. Ahora, si no es rapidito y divertido, ¡qué flojera! Y aplica a todo. En la escuela, en los trabajos cuando te mandan a un curso de capacitación, cuando hay que leer un engargolado enorme, etc. Incluso en la televisión ya no queremos escuchar un programa si éste no es ágil y estimulante. Increíble, pero para captar la atención de alguien, ahora se cuenta con lapsos de segundos.

Por eso ya nos da hasta flojera ir a una reunión, socializar, platicar y sentirse. Hoy casi todo es clic y ya.

Interesante notar que con un meme generas empatía y la transmites, por eso encantan. ¿Sería prudente entonces acortar y cambiar la manera de comunicarnos usando este proceso? ¿Sería ensamblar el lenguaje con pictogramas e ideogramas como antes de Cristo? Es que entonces ¡tendría que cambiar todo! Empezando por los maestros porque sufrimos de contar con alumnos apáticos y aburridos, siguiendo con las empresas y sus protocolos, la dinámica en las familias y manera de reunirse con amistades… ¿Será posible?

Lo cierto es que estamos viviendo una época de poca retención, de atención reducida y de rapidez. Esto no debería significar “cero compromiso”. Las relaciones no pueden fincarse en la frialdad, simplemente no dan frutos. Como si pusiéramos una semilla de jitomate a trabajar y con un texto corto acompañado de una imagen éste podría desarrollarse. Habría que esperar, habría que regar, habría que cuidar y procurar. 

Veamos de frente, pero a otros ojos, practiquemos el tacto y la imaginación para evitar caer en sensacionalismos pasajeros que incluso pueden dañar. Degenerar no es progresar. ¿O sí?

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