Como hay gente idiota…

Por Juan José Alonso Llera

“Nunca discutas con un idiota te arrastrará a su nivel y te ganará con la experiencia”

Sin duda alguna los adorados millennials no entenderán algunas de mis menciones, ya que hablaré de la prehistoria de los dibujos animados. Esta semana uno de los diarios más prestigiosos del mundo le permite a un tarado frívolo (Charles M. Blow, que en el apellido lleva la penitencia) publicar un artículo diciendo que el famoso zorrillo Pepe Le Pew “normaliza la cultura de la violación” y Speedy Gonzales reforzará un estereotipo racista, además totalmente descontextualizado en una caricatura de 1945, donde el humor y el mundo eran totalmente diferentes.

Creo que hemos llegado al absurdo de la estupidez humana. Pepe Le Pew es un personaje de las series de dibujos animados de la Warner Bros, Looney Tunes y Merrie Melodies, introducido por primera vez en 1945. Representado como un zorrillo macho francés, Pepe está constantemente en busca de amor y aprecio. Sin embargo, su ofensivo olor suele causar el rechazo de otros personajes.

Speedy Gonzales,​ es un personaje animado de la serie Looney Tunes de Warner Brothers.

Apodado como “el ratón más veloz de todo México”, sus características más importantes son su increíble velocidad, inteligencia y astucia. Por lo general porta un sombrero amarillo, camisa y pantalones cortos blancos (los cuales fueron y son una indumentaria tradicional de niños y adultos de las villas rurales de muchos estados del norte de México), y un paliacate rojo, el cual se usa principalmente en las zonas áridas para secar el sudor.

Blow, no contento con su mayúscula ignorancia, días más tarde a la publicación, ahondó en el mensaje a través de su cuenta de Twitter, donde señaló lo siguiente con respecto al personaje del zorrillo:

  1. Agarra/besa a una chica/extraño repetidamente, sin consentimiento y en contra de su voluntad.
  2. Ella lucha con todas sus fuerzas para alejarse de él, pero él no la libera.
  3. Cierra una puerta para evitar que ella se escape.

En fin, el mundo de la sin razón. Para tratar de entender mi postura me puse a investigar y encontré esta joya: “¿QUÉ ESTÁ PASANDO? No eres tú: la gente se ha vuelto mucho más tonta, según un estudio”. Las investigaciones apuntan a que cada generación tiene un nivel de CI (coeficiente intelectual) más bajo que la anterior. Los motivos son muchos y muy variados.

Según informa Evan Horowitz en NBC News: “Europa es el hogar de un grupo de economías desarrolladas que impulsan algunos de los estándares de vida más altos del mundo, pero esto podría cambiar en un futuro inmediato. Al parecer, la puntuación de CI de los ciudadanos de zonas como Francia, Escandinavia, Alemania o Gran Bretaña está comenzando a disminuir”.

Eso parece indicar que el mundo se está volviendo más tonto a pasos agigantados. Según el periodista, una crisis de inteligencia podría socavar nuestra capacidad de resolución de problemas y debilitar las perspectivas de la economía global. A priori, esto parece un poco simplista, debido a que un CI alto no tiene por qué estar relacionado con las posibilidades de éxito o las agallas. Sin embargo, en términos generales, sí parece que la puntuación promedio de CI de un país está vinculada al crecimiento económico y la innovación científica.

Sin embargo, un estudio de 2018 sobre Noruega ha mostrado que los coeficientes intelectuales no sólo se están reduciendo entre las sociedades sino también dentro de las familias. Incluso los niños nacidos de padres con alto coeficiente están bajando la escalera de CI.

Otras teorías hablan del uso de teléfonos inteligentes (que han acabado con nuestra capacidad de concentración) o los trabajos repetitivos que no son estimulantes intelectualmente. Incluso se habla del calentamiento global como principal culpable, que ha propiciado que los alimentos sean menos nutritivos.

Sea como fuere, aunque lo lógico sería que el ser humano según evoluciona fuera incrementando su capacidad intelectual, parece que no es eso lo que está sucediendo. Al menos, esperamos, podrás encontrar satisfacción en ver que no estás solo y que todo el mundo se está volviendo tonto. Ya sabes lo que dicen, mal de muchos… En fin, hasta donde llegamos por vender periódicos.