Comercios en números «rojos»

El cierre de negocios en esta frontera continúa desde que entró en vigor la Reforma Fiscal a inicio de año: Empresarios advierten que para 2015 la situación podría agravarse ya que con la homologación del IVA del 11% al 16% les dieron el tiro de gracia.  
Los preparativos de inauguración comenzaron hace 10 años, para la fiesta de apertura las mesas lucían impecables. Manteles largos, una vajilla por cada lugar fue colocada sobre la mesa, y adentro del salón los abrazos y felicitaciones para el propietario llegaban cada minuto. 

Esa fue la noche de inauguración para el restaurante 100 Años, ubicado en la zona Río de Tijuana, a un costado de una de las avenidas más importantes de la ciudad en Paseo de los Héroes.
Durante ese periodo el negocio ha pasado por diferentes cambios en el régimen fiscal, primero con la restricción de dólares, la creación de otros impuestos y ahora con la homologación del IVA.
Los números del negocio están en “rojo”, y para inicios de año el propietario pretende cerrar el lugar después de sortear por casi 10 años las nuevas políticas. 
El presidente de Cámara de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Tijuana, Martín Muñoz, asegura que los mayores afectados han sido los pequeños comercios, ya que las autoridades federales no han dado tregua ni marcha atrás a pesar de las reuniones ni explicaciones que se les han dado. 
“La gente no vienen a pedir factura y al contrario, ellos exigen una buena oferta de servicio que nosotros podemos dar, pero lo cierto es que un 16% no puede competir contra un 8% (de impuestos) que tienen en California (Estados Unidos)… porque esa es nuestra verdadera competencia”. 
El líder empresarial señala que a pesar de que ya iniciaron los cierres de negocios este año, para 2015 la situación será más grave.
El 2015 viene duro
Aunque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les dio como plazo todo 2014 para regularizar y capacitarse en materia fiscal bajo los nuevos lineamientos, antes de que se comiencen a implementar, Muñoz asegura que no es suficiente, pues mientras aprenden las normas también deben solucionar los daños económicos. 
“Esto se viene duro pero hasta el próximo año, digo, si ahorita ya cerraron… imagínate para el otro año. Ahí es cuando vas a ver los cierres y las verdaderas afectaciones, porque si ahorita que no aplican los impuestos por completo… ya verás cómo nos va en 2015”. 
Para el presidente de los Comerciantes de la Zona Centro, Guillermo Díaz Orozco, el problema no son solamente las políticas centralistas, sino una mala aplicación de estrategias. 
“Ellos están allá… a miles de kilómetros sin saber cómo suceden las cosas aquí. Olvida de las maquiladoras o de las grandes empresas, los primeros en caer son los pequeños comerciantes, y lo más grave no es nada más que cierren sino que se pasan al negocio informal y entonces vemos que fueron medidas contraproducentes”. 
Díaz señala que a nivel local también se han generado políticas que terminaron por aniquilar a los pequeños comerciantes, primero con la reparación de la calle Segunda de la zona Centro, la cual ha paralizado la actividad de los negocios que se ubican sobre esa vialidad por casi ocho meses, en los que al menos unos 26 comercios cerraron sus puertas. 
Además del tema de la homologación, los restaurantes también han tenido que lidiar con otro factor, el de los llamados “food trucks”, el cual consideran como una competencia desleal ya que los deja fuera del negocio. 
El líder comercial asegura que durante esta administración los pequeños comerciantes han sido el sector más afectados, ya que deben tratar de mantener un precio adecuado aunque sus productos y la elaboración resultan más caros. 
Otro problema que se avecina, pero que también podría revertir un poco el daño es la disminución del tiempo de espera para cruzar hacia Estados Unidos, por una parte advierte que para aquellos que aprovecharon esos períodos de hasta cuatro horas serán los primeros en sufrir los estragos, como ahora se puede reflejar en el desplome de sus ventas. 
Sin embargo, para los restaurantes que antes se miraban beneficiados por el turismo méxico-anglosajón, ahora vuelven a ver un crecimiento en su economía del que no tienen seguridad que vaya ser permanente.