Columna invitada: Lo que está detrás de la reforma fiscal: El regreso al pasado

El gobierno ha decidido que la sociedad sea la que pague los platos rotos y no el gobierno el que deje de tirarlos.

El Presidente Peña Nieto dice que la reforma fiscal es necesaria para que México, con más gasto del gobierno, sea más competitivo y tenga mayor crecimiento. Sin embargo la propuesta, tal y como está planteada, tendrá un efecto totalmente contrario y pone en riesgo la posibilidad de un mejor país. Está demostrado que los países cuyos gobiernos han tomado el camino fácil de gastar más terminan creciendo menos.

La propuesta fiscal es solo un síntoma de algo más grave; de una visión que apunta hacia un gobierno estatista que deja atrás un manejo responsable de la macroeconomía que mantenía un déficit presupuestal bajo, la inflación controlada, una inversión pública a la alza y un manejo responsable de la deuda pública.

La reforma es un regreso al pasado que pone en riesgo la solidez de las finanzas públicas elemento fundamental para la estabilidad económica. La aprobación de la reforma se traduce en menos dinero en la bolsa de los ciudadanos, en una merma de la competitividad de los sectores, afecta la generación de empleos y el crecimiento económico.

Desalienta la inversión, impacta a la maquila, a la construcción, a la vivienda, a los sectores financiero, automotriz, extractivo, educativo y comercial en todo el país y aún más en nuestro estado. Es un retroceso en la calidad de vida de nuestra comunidad y un obstáculo adicional para el futuro de nuestros hijos.

De ese tamaño las cosas.

Merecen reconocimiento quienes se han manifestado en contra de la reforma fiscal. Algunos legisladores, funcionarios públicos así como líderes del sector empresarial, académico y educativo han sido voceros del rechazo social a esta medida. Sin embargo y dicho con todo respeto es fácil decir “¡No al aumento del IVA!”. La parte no tan fácil es la de trabajar más en una contra propuesta para que el gobierno pueda aprovechar mejor los recursos que se requieren para atender las necesidades del país y que esos recursos se destinen a la inversión y no al gasto para así generar un beneficio duradero para México.

Debemos empujar que el gobierno tome acciones para sacar mejor provecho de los recursos que ya le ingresan. El gobierno no está gastando el dinero que ya tiene disponible. A esto se le llama subejercicio y en este gobierno hay miles de millones de pesos de subejercicio.

Para muestra tres botones. A Junio de 2013 las siguientes tres secretarías ejercieron menos que el mismo periodo del 2012: La SCT ejerció 34% menos, la de Economía 22% menos y la de Turismo 60% menos. ¿Entonces qué sentido tiene aumentar impuestos cuando los que ya se recaudan no se gastan?

El gobierno federal pide sacrificio a los ciudadanos pero no pone sacrificio de su parte. Por eso debemos insistir en reducciones al presupuesto de los partidos políticos, al gasto corriente, al dispendio en sindicatos, al gasto en promoción y comunicación de la presidencia y de todas las secretarías y dependencias públicas, del partido que sean, para que esos dineros vayan a las cosas más importantes. Esto evitaría el alza de impuestos.

¿Te gustaría darle tu opinión a los diputados que votarán a favor de la propuesta del Presidente Peña Nieto? Están en Facebook y en www.diputados.gob.mx