Columna invitada: Aunque usted no lo crea

En un ambiente de mermada credibilidad en los legisladores, federales y locales, es que se da una buena nueva que nos invita a reflexionar que no todo en el Congreso está mal y no todos los legisladores son inservibles.

 Sin duda alguna que cometen errores tan inaceptables como increíbles y no pretendo aquí tapar el sol con un dedo pero tan importante como señalar errores es el reconocer aciertos.

El acierto consiste en que la Junta de Coordinación Política del Congreso de BC, (no del Congreso Federal), propuso una reducción de 20% en los sueldos de los diputados locales y altos funcionarios del Congreso de BC.

Más allá del ahorro de recursos públicos la decisión de disminuirse el sueldo tiene que ver con una cuestión de principios, de solidaridad y de sensibilidad con la gente. Esta medida, de lograrse, abre la puerta para reducir el presupuesto del Congreso de BC que en la pasada legislatura tuvo un grotesco aumento que lo llevó a ser el más caro, por diputado, de todo México.

Algunos dirán que el 20% es muy poco, sin embargo lo importante es que los diputados, con esta decisión, están dando un paso en la dirección correcta.

Debemos evitar que la discusión sea cuantos pesos ganan las personas que trabajan en el gobierno. La atención debe estar en que si con sus actos y decisiones devengan el sueldo que se les paga. ¿De qué sirve pagarle menos a un diputado o funcionario de gobierno si de todas maneras no hace bien su trabajo? De ser así aunque le paguemos menos le seguiríamos pagando mucho por la simple razón que no lo devenga. Por eso es más importante lo que hacen que lo que ganan.

Un reconocimiento al Dip. Gustavo Vázquez quien en su campaña usó la frase “Menos sueldo y más trabajo para los diputados”. Nada fácil habrá sido lograr que todos los diputados aceptaran reducirse el sueldo. Se contó con el apoyo de los diputados Cuauhtémoc Cardona, René Mendívil, Mónica Bedoya, Mario Osuna y Roberto Dávalos por mencionar algunos que también reconocieron las bondades de la medida y se sumaron a convencer a los demás. Bien por los 25 diputados que aceptaron.

El Gobernador del Estado también merece reconocimiento por cumplir con su atinado compromiso de campaña de reducir su sueldo así como el de los altos funcionarios que lo acompañan. En este acto demuestra dos cosas que escasean en la política: sensibilidad y congruencia.

El Gobierno del Estado y el Congreso de BC deben informar los nuevos sueldos, cuando entrarán en vigor así como el monto de las economías y el nuevo destino de esos ahorros.

Existe gran opacidad en el Congreso de BC. Nuestro estado ocupa el penúltimo lugar nacional en materia de transparencia según datos recientes del IMCO. Para salir de ese deshonroso lugar deben transparentar el monto y destino de las partidas de apoyos, adicionales al sueldo, que reciben cada uno de los 25 legisladores. Esto por la elemental razón que es dinero nuestro que ellos usan y del cual deben rendir cuentas.

 

Sano fuera que los legisladores federales tomaran el ejemplo que han dado el gobernador y el congreso local. Baja California tiene 13 diputados federales y 3 senadores que, salvo meritorias excepciones, aprobaron la nefasta reforma fiscal. ¿Se sumarán estos al ejemplo de austeridad? No se ría. Cosa de preguntarles. Uno los encuentra en Facebook. Si usted no sabe quién es su diputado entonces de poco le sirve proponer o quejarse aunque tenga toda la razón.