COLUMNA: Apunte educativo: Logros educativos del gobierno de Felipe Calderón II

En la anterior entrega analizábamos los logros y retos pendientes que deja en materia educativa el gobierno del presidente Felipe Calderón, lo importante es señalar objetivamente lo realizado y lo que se deja pendiente para el futuro. Lo más importante fue buscar cambiar estructuralmente y de fondo al sistema educativo nacional con un solo objetivo, mejorar substancialmente la calidad de la educación para hacer de ésta un pilar para el desarrollo, la competitividad y la prosperidad de los mexicanos.

Señalábamos los programas de inclusión de los padres de familia en la tarea educativa a través de los consejos de participación social, la reforma integral de la educación básica, el programa de becas que tan solo en Baja California en el nivel de media superior se cuentan con más de 40 mil becarios; el concurso nacional de plazas docentes, programa central en la Alianza por la Calidad de la Educación, que ha incorporado miles de nuevos docentes que se han ganado su plaza por medio de sus conocimientos y preparación, no por compra de su plaza o por sus influencias, la modificación de los programas de capacitación y estímulos como carrera magisterial que premia a los resultados en el aprovechamiento.

Ahora analicemos otro importante programa que tiene que ver con el nivel de la media superior, que por décadas estuvo olvidada y abandonada, con una variedad de programas curriculares, con múltiples subsistemas descoordinados entre sí que traían como resultado que la preparatoria en el país tuviera los índices más altos de deserción escolar, y lo que es peor, sin una visión de la preparación o modelo de egresado de bachillerato. La SEP puso en marcha al inicio de este sexenio la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS) que pretende organizar a este nivel por medio de un marco curricular común respetando la esencia de cada subsistema, teniendo como columna vertebral la enseñanza de las competencias genéricas, acompañada con un programa muy ambicioso de acompañamiento del alumno denominado “Síguele caminemos juntos” que combina aspectos académicos como son las tutorías, apoyos económicos como son las becas, apoyos de psicólogos y una mayor vinculación con el sector productivo, se trata que el joven estudiante le encuentre un sentido a estudiar la preparatoria.

Se buscó una profesionalización del servicio con la introducción de concursos abiertos para la designación de los directores de plantel y una certificación nacional. El movimiento generado por la RIEMS propició un debate sobre la factibilidad de convertir en obligatorio el nivel, como finalmente sucedió que de manera gradual y creciente a partir del ciclo escolar 2012-2013 y hasta lograr la cobertura total en sus diversas modalidades en el país a más tardar en el ciclo 2021-2022. En resumen, la propuesta del gobierno federal suscitó que se ventilara públicamente los problemas del nivel, así como las soluciones propuestas. Los cambios curriculares en los niveles de educación básica y media superior se orientaron a la enseñanza de las llamadas “competencias”. De esta manera se introdujo una coherencia en las dos reformas. Sin embargo los cambios producidos por las reformas están en marcha, sus efectos todavía no se aprecian completamente y es difícil realizar una valoración general.

Sin lugar a dudas un avance del gobierno que está por terminar fue propiciar la voluntad de cambio de actores como el Sindicato y éste se comprometiera en aceptar la modificación en la forma de contratación de los maestros y poner en la discusión en la agenda nacional aspectos claves para calidad educativa como son Evaluación, acceso a la información y transparencia. Finalmente la Alianza por la Calidad Educativa ACE lo dice muy claramente el fin es propiciar una amplia movilización de todos los sectores en beneficio de la educación pública en México.

*El autor es funcionario del Sistema Educativo Federal.