Colin Kaepernick

Por Dante Lazcano

La última vez que cerraron pretemporada los 49ers en San Diego fue en agosto del 2016.

En esa ocasión impresionantemente los representantes de los medios de comunicación se aglutinaron en la salita en la que los equipos visitantes ofrecían sus conferencias de prensa pues el tema era conocer por vez primera el punto de vista de Colin Kaepernick acerca de su protesta hincándose durante la entonación del himno nacional de Estados Unidos.

No olvidaré que posterior al tradicional mensaje de apertura del expasador la primera pregunta la hizo mi “hijo” Fernando Ramírez, en la que básicamente quería conocer su opinión acerca de protestar en una ciudad eminentemente patriótica por aquello de la base naval y de la fuerza aérea que operan en San Diego así como el Campo Pendleton.

Su respuesta no la olvidaré pues puntualmente dijo que la lucha no era contra la policía como tal, era contra los procedimientos que utilizaban principalmente de opresión en contra de la comunidad afroamericana.

Tuvieron que pasar 4 años y un lamentable asesinato, al parecer en tercer grado a manos, o por la rodilla de un policía blanco, un efectivo de la policía de Minnesota, para que todos tengan que aceptar por lo que lucha el expasador.

Ahora que todo esto explotó, en medio de cuarentena y confinamiento, muchas voces apuntan a que supuestamente en la NFL hubo un pacto de caballeros, al modo del futbol mexicano, de no volverlo a contratar pues sus manifestaciones eran peligrosas y antipatrióticas.

Quizá fue cierto, pero no olvidemos que en su última campaña como titular en 11 partidos que titularizó terminó con marca de 1-10, su porcentaje de efectividad en pases completos fue del 59.8, completó 16 pases de anotación y apenas lo interceptaron 4 veces.

Recordemos que en el 2013 demostró que un corredor que avienta el balón, que no es lo mismo que ser un mariscal de campo, llevará un hándicap muy grande para ganar el Super Bowl, esto si lo comparamos con un pasador tradicional que se queda en la bolsa; vamos, no es casualidad que en 54 súper tazones apenas tres jugadores de raza afroamericana lo han ganado de esa posición.

Dudo que el pasador hoy esté sonriendo a manera de revancha personal con el típico mensaje de te lo dije, pues al final murió injustamente un ser humano que si bien previamente fue reportado por haber intentado pagar con un billete falso de 20 dólares, no merecía ese trato.

Que Kaepernick regrese a la NFL lo veo sumamente complicado pues para la liga sería reconocer que existió ese pacto de no dejarlo volver a jugar, si es que existió, y deportivamente lleva 3 años y lo que va de este sin trabajar físicamente al nivel de lo que una franquicia de NFL requiere por lo que verlo de nuevo uniformado si bien no lo descarto, insisto, lo veo por demás difícil.

Pero a partir del video que se difundió y las manifestaciones reventaron en la Unión Americana al final deja claro que su mensaje y lucha adquirió más significado y con toda proporción guardada, me recuerda la lucha de Muhammad Ali cuando rehusó ir a la guerra de Vietnam, ojalá y esto quede como lección y sea el último caso que nos enteremos.

Mis dos centavos

Y lo que falta.